Los Ángeles, 26 de enero de 2026. — La actriz estadounidense Sydney Sweeney se ha visto envuelta en una nueva polémica que mezcla glamour, marketing y posible violación de la ley tras su participación en una campaña publicitaria que rompió con la lógica tradicional de la promoción comercial. Lo que comenzó como una estrategia para impulsar su nueva línea de lencería terminó con acusaciones de vandalismo y allanamiento en uno de los lugares más emblemáticos de Los Ángeles: el letrero de Hollywood.
El incidente, que ha circulado en redes sociales y fue reportado originalmente por medios como TMZ, muestra a Sweeney subiendo hasta la cima del famoso icono para colgar sostenes como parte de un “tendedero” promocional, acompañado de su equipo de producción bajo la cobertura de la noche.
¿Publicidad creativa o un riesgo legal?
Aunque la producción contaba con un permiso de FilmLA para filmar alrededor del letrero, ese permiso no incluía autorización para escalar, tocar ni modificar la estructura, según un correo electrónico obtenido del Hollywood Chamber of Commerce, que es propietario del monumento.
La Cámara advirtió explícitamente que no se había solicitado ni otorgado el permiso necesario para usar las imágenes con fines comerciales o interactuar físicamente con el símbolo cultural, lo que ha generado inquietud sobre posibles cargos de allanamiento y vandalismo contra la actriz y su equipo.
Expertos en leyes de Los Ángeles señalan que subir a un monumento patrimonial sin permiso y alterarlo puede constituir un delito menor o incluso mayor bajo la legislación estatal de trespassing (allanamiento) y vandalismo, aunque todavía no está claro si se presentará una denuncia formal ante las autoridades.
Controversia y reacción pública
La acción ha generado reacciones encontradas en redes sociales y entre observadores del entretenimiento: mientras algunos defienden la creatividad del “stunt” como una forma audaz de publicidad, otros lo ven como una falta de respeto hacia un ícono histórico y un acto imprudente que pone en juego la integridad del lugar.
Además, esta no es la primera vez que Sweeney se ve envuelta en debates públicos. En el pasado, campañas publicitarias con su imagen, como una colaboración con American Eagle, provocaron críticas por supuestas connotaciones raciales, aunque la actriz y las marcas involucradas defendieron sus intenciones.
Impacto para su carrera y su marca
La actriz, conocida por sus papeles en producciones como Euphoria y filmes recientes de Hollywood, ha estado expandiendo su presencia más allá de la actuación con proyectos personales y comerciales de alto perfil, incluido el lanzamiento de su propia colección de ropa interior femenina respaldada por inversionistas de alto calibre.
Sin embargo, este tipo de campañas arriesgadas pueden tensionar la percepción pública sobre su profesionalismo, y ahora su nombre se asocia no solo con entretenimiento, sino con un posible caso legal. ¿Una jugada publicitaria arriesgada o una falta de respeto hacia un símbolo cultural? queda como pregunta en el aire mientras la situación continúa desarrollándose.
Qué sigue
Hasta ahora, ni Sweeney ni sus representantes han ofrecido declaraciones oficiales sobre el incidente o las posibles consecuencias legales. Tampoco hay confirmación de que la policía de Los Ángeles haya abierto una investigación formal, aunque el hecho de que el Hollywood Chamber of Commerce haya hecho pública su advertencia sugiere que el caso no será ignorado fácilmente.
En cualquier caso, el episodio vuelve a encender el debate sobre los límites del marketing creativo y la responsabilidad de las figuras públicas en el uso de espacios culturales y patrimoniales en un mundo donde el espectáculo y la viralidad social a menudo compiten con las normas establecidas.







