Por: Redacción El Censal | Xalapa, Veracruz | 23 de Febrero 2026
La cadena de reacciones violentas que siguió al operativo federal contra Nemesio Oseguera Cervantes (“El Mencho”) no se quedó en el occidente del país. En Veracruz, los reportes de vehículos incendiados, cierres intermitentes y alertas de riesgo se concentraron en corredores específicos: el norte petrolero–logístico y el paso obligado del centro hacia Puebla. En ambos, el costo económico no depende solo de lo quemado, sino del tiempo: horas perdidas, rutas rotas y mercancía detenida.
Dónde se sintió el caos en Veracruz
1) Norte: Poza Rica–Tuxpan–Álamo (carreteras federales 180 y 127)
Un registro en tiempo real de incidentes ubicó un narcobloqueo con quema de unidades en Potrero del Llano (Álamo Temapache), dentro del corredor Poza Rica–Tampico; además, reportó un punto de riesgo en el tramo Tihuatlán–Álamo (antes de llegar a Las Cañas de Abajo) y un evento en Tuxpan —a la altura de la agencia Chrysler, en la entrada y subida del puente— con hora de inicio alrededor del mediodía del 22 de febrero de 2026.
En paralelo, Milenio confirmó reportes de vehículos atravesados y quemados en Álamo Temapache y Tuxpan, y señaló que líneas de autobuses suspendieron servicios en la zona norte.
2) Centro: autopista 150D Puebla–Orizaba (Nogales / Cumbres de Maltrata) y corredor Córdoba–Orizaba–Fortín
En el centro del estado, los incidentes se trasladaron a la arteria industrial: el monitoreo ubicó un tráiler incendiado y atravesado en la Puebla–Orizaba, tramo Nogales, en Cumbres de Maltrata.
La agencia AVC reportó además quema de unidades y movilización de fuerzas de seguridad en Nogales, Fortín y el corredor Córdoba–Orizaba.
3) Sur: Coatzacoalcos y Agua Dulce
Aunque la incertidumbre inicial fue alta, AVC documentó hechos en Coatzacoalcos y Agua Dulce, en un contexto donde el Estado reforzó vigilancia para evitar réplicas y nuevos bloqueos.
Cuánto pudo costar: una estimación “conservadora” por zonas
No existe aún un corte oficial de pérdidas por municipio. Para aproximarlas, este medio modeló costos directos (tiempo muerto de autotransporte, desvíos, cancelaciones) y costos indirectos (ventas caídas por cierres preventivos y logística fragmentada), usando rangos habituales del sector transporte y el tamaño de los flujos en los corredores.
- Norte (Álamo–Tihuatlán–Tuxpan–Poza Rica): 65 a 110 mdp
La región concentra transporte de insumos, comercio regional y conexiones hacia el puerto de Tuxpan. Con cierres y riesgo en puntos múltiples el mismo día, el “costo por hora” se multiplica: no es un cierre, son varios cuellos de botella en secuencia. - Centro (150D / Córdoba–Orizaba–Nogales–Maltrata): 120 a 150 mdp
Este tramo funciona como bisagra entre Veracruz y el altiplano. Un incidente en Maltrata puede “rebotar” hacia patios industriales, centros de distribución y entregas just-in-time. La evidencia de quema y bloqueos en Nogales/Fortín/Córdoba–Orizaba sostiene el escenario de mayor costo estatal. - Sur (Coatzacoalcos–Agua Dulce): 25 a 45 mdp
Aquí el impacto depende más de interrupciones puntuales y de la percepción de riesgo, dado el peso energético e industrial del corredor.
Total estatal estimado (24 horas): 210 a 305 millones de pesos. El rango asume que los cierres fueron intermitentes (no un apagón total todo el día) y que parte del tráfico se reencauzó por rutas alternas con sobrecostos. Si los incidentes se prolongaran 48–72 horas con cierres sostenidos en la 150D y en el norte, la cifra podría escalar proporcionalmente.
Por qué el puerto “siente” lo que pasa en carretera
Aunque los incidentes se concentraron lejos del recinto portuario, Veracruz depende de que los camiones lleguen. La ASIPONA Veracruz reportó un movimiento total de 32.9 millones de toneladas en 2024 (promedio mensual de 2.81 millones), volumen que necesita accesos carreteros estables para sostener flujos de importación/exportación. Cuando el tránsito se frena en el centro o el norte, la demora se vuelve costo: almacenajes, reprogramaciones y tiempo de equipo parado.






