Ciudad de México, 30 de enero de 2026 —
El Mundial de Futbol de la FIFA 2026 tendrá un impacto económico limitado para México y no representará un impulso relevante para el crecimiento económico del país, de acuerdo con el análisis más reciente del grupo financiero Banco Base.
Según las estimaciones de la institución, el evento deportivo aportará apenas 0.15% al Producto Interno Bruto (PIB) nacional durante 2026, en un contexto donde el crecimiento total de la economía mexicana se ubicaría alrededor de 0.9% anual.
El análisis señala que el principal efecto del Mundial se concentrará en un aumento temporal del consumo, especialmente en sectores como servicios, entretenimiento, hospedaje, restaurantes y comercio, impulsado por el seguimiento de los partidos y el gasto asociado al evento.
No obstante, Banco Base advierte que este dinamismo será de corta duración y no tendrá la capacidad de modificar las tendencias estructurales de la economía mexicana, marcada por un menor ritmo de inversión, desaceleración industrial y alta dependencia del entorno externo.
La directora de análisis económico de la institución, Gabriela Siller, explicó que el impacto positivo del Mundial será principalmente estacional, sin efectos permanentes en productividad o generación sostenida de empleo.
En materia de precios, el análisis prevé que la inflación podría registrar ligeras presiones en el sector servicios, derivadas del mayor consumo durante el torneo. Aun así, se estima que la inflación anual cierre 2026 alrededor de 3.8%, por encima de la meta puntual del Banco de México.
Hacia la segunda mitad del año, el panorama económico podría enfrentar mayores riesgos debido al inicio del proceso de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), lo que podría generar episodios de incertidumbre en inversión y comercio exterior.
En este contexto, Banco Base concluye que, si bien el Mundial 2026 generará entusiasmo social y un impulso momentáneo al consumo, su contribución al crecimiento económico será marginal, por lo que el desempeño de la economía mexicana dependerá principalmente de factores internos, política económica y condiciones internacionales.



