Por: Redacción El Censal |CDMC, México | 04 de marzo 2026
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo presentó este miércoles el “Decálogo por la Democracia”, su propuesta de reforma constitucional en materia electoral, y anunció que contempla un “plan B” en caso de que el Congreso de la Unión no otorgue la mayoría calificada necesaria para aprobarla.
Durante la habitual conferencia de prensa matutina desde Palacio Nacional, Sheinbaum explicó que el documento —que resume los 10 principios medulares de la reforma— responde a compromisos asumidos con la ciudadanía para fortalecer la participación democrática, reducir costos electorales y limitar la influencia de las cúpulas partidarias sobre las candidaturas.
Sin embargo, la mandataria anticipó que ya tiene contemplada una estrategia alternativa si la iniciativa no logra los votos necesarios en el Legislativo, aunque evitó dar detalles sobre su contenido. “Sí hay un plan B, pero ya sería después”, afirmó cuando se le preguntó al respecto.
Aunque aún debe ser analizada en las comisiones del Congreso, la iniciativa que enviará este miércoles la jefa del Ejecutivo plantea, entre otros:
Reconfigurar la representación proporcional para que los cargos no dependan exclusivamente de decisiones internas de los partidos políticos.
Regulación del uso de inteligencia artificial en propaganda electoral, con la obligación de incluir avisos visibles cuando se utilice esta tecnología.
Fortalecimiento de la fiscalización entre el Instituto Nacional Electoral (INE) y la Unidad de Inteligencia Financiera para vigilar recursos de campaña.
Agilización de los cómputos distritales, iniciando el conteo el mismo día de las elecciones.
Además, la Presidenta ratificó que el Programa de Resultados Preliminares (PREP) no será eliminado dentro de la reforma, a pesar de declaraciones previas sobre posibles cambios.
Resistencia y debates en el Congreso
La propuesta ha generado debate incluso dentro de la propia coalición oficialista. Sectores del Partido del Trabajo (PT) han expresado su rechazo a varios puntos de la reforma, lo que complica su aprobación por la mayoría calificada exigida para reformar la Constitución.
Ante esta resistencia, la presidenta insistió en que el simple hecho de presentar la iniciativa ya representa una victoria política y democrática, aunque no prospere en el Congreso.
La reforma electoral que impulsa Sheinbaum forma parte de una agenda más amplia para “modernizar” las reglas del sistema político mexicano, reducir el costo de las elecciones y garantizar mayor cercanía entre representantes y ciudadanos. También busca, según la Presidencia, limitar prácticas que se consideran heredadas de estructuras partidistas tradicionales.
La reforma entrará formalmente en el proceso legislativo con su envío a la Cámara de Diputados, donde se discutirá con partidos de todas las fuerzas políticas. El resultado —ya sea la aprobación, modificación o el desechamiento del proyecto— marcará un hito en la discusión sobre el futuro del sistema electoral en México de cara a las elecciones de 2027.






