Por: Redacción El Censal | Xalapa, Veracruz | 23 de abril de 2026
Ante el avance del gusano barrenador, una de las plagas más agresivas para la ganadería, el estado de Veracruz implementará una estrategia de control biológico basada en la liberación de 100 millones de moscas estériles, con el objetivo de frenar su propagación y proteger la producción pecuaria.
La medida, anunciada por autoridades agropecuarias estatales, comenzará entre junio y julio de 2026 y se desplegará de norte a sur del estado, priorizando las zonas con mayor presencia del insecto. Esta acción se coordina con instancias federales como el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), en un esfuerzo conjunto para contener una plaga que ya ha mostrado expansión hacia otras entidades del país.
El gusano barrenador representa una amenaza directa no solo para el ganado, sino también para mascotas, fauna silvestre e incluso humanos, ya que sus larvas se alimentan de tejido vivo al alojarse en heridas abiertas, provocando infecciones graves y pérdidas económicas significativas en el sector pecuario.
La estrategia de las moscas estériles, conocida como Técnica del Insecto Estéril (TIE), consiste en liberar machos que han sido esterilizados mediante radiación para que se apareen con hembras silvestres sin generar descendencia, reduciendo progresivamente la población de la plaga sin recurrir a pesticidas.
Este método no es nuevo, pero sí altamente efectivo. México logró erradicar el gusano barrenador en décadas pasadas gracias a esta técnica, aunque su reaparición reciente en América Latina ha obligado a reactivar programas masivos de control. Actualmente, incluso se desarrollan biofábricas capaces de producir hasta 100 millones de moscas estériles por semana, lo que refleja la escala del desafío sanitario.
Desde una perspectiva económica, el impacto de esta plaga es considerable. La suspensión temporal de exportaciones de ganado en pie hacia Estados Unidos, derivada del riesgo sanitario, evidencia las consecuencias directas en el comercio exterior y en los ingresos del sector agropecuario.
Para Veracruz, donde la ganadería es una actividad clave, el control del gusano barrenador es estratégico. La liberación masiva de moscas estériles no solo busca contener el problema, sino evitar pérdidas millonarias, proteger cadenas productivas y mantener la competitividad del estado en mercados nacionales e internacionales.
Además, esta técnica representa una alternativa sustentable frente al uso de químicos, ya que permite combatir la plaga sin afectar otros organismos ni el equilibrio ambiental, alineándose con tendencias globales de producción agropecuaria más responsable.
En este contexto, la decisión de liberar 100 millones de moscas estériles marca un punto de inflexión en la lucha contra el gusano barrenador en Veracruz. Más que una medida emergente, se trata de una estrategia científica y económica que busca contener un problema que, de no atenderse, podría escalar en costos productivos, sanitarios y comerciales para el estado y el país.

