Por: Redacción El Censal | Xalapa, Veracruz | 23 de abril de 2026
En un contexto marcado por el inicio de la temporada de lluvias y ciclones, Veracruz enfrenta un rezago crítico en materia de prevención: 150 de sus 212 municipios no cuentan con un Atlas de Riesgo actualizado, una herramienta clave para la planeación urbana y la protección civil, lo que equivale a más del 70% del territorio municipal sin este instrumento estratégico.
La Secretaría de Protección Civil estatal advirtió que, aunque existe un Atlas estatal que cubre todo el territorio, la falta de instrumentos municipales limita la capacidad de respuesta ante fenómenos naturales, ya que estos documentos ofrecen un nivel de detalle indispensable para identificar zonas vulnerables, rutas de evacuación y escenarios de riesgo específicos.
El problema no es menor si se considera que Veracruz es una de las entidades más expuestas a huracanes, inundaciones y deslaves en México. La ausencia de estos atlas implica que muchos ayuntamientos carecen de información técnica para tomar decisiones en materia de desarrollo urbano, lo que puede traducirse en asentamientos en zonas de alto riesgo y mayores costos económicos ante desastres.
Desde una perspectiva económica, la falta de planeación preventiva tiene impactos directos. Los desastres naturales generan pérdidas millonarias en infraestructura, vivienda y actividad productiva, afectando tanto a gobiernos locales como al sector privado. En contraste, invertir en instrumentos de gestión de riesgos, como los atlas municipales, permite reducir costos a largo plazo al anticipar y mitigar daños.
Además, la carencia de estos documentos limita el acceso a ciertos fondos federales y programas de reconstrucción, ya que muchas políticas públicas en materia de protección civil requieren información técnica validada para la asignación de recursos. Esto coloca a los municipios en una posición de desventaja frente a emergencias.
La titular de Protección Civil, Guadalupe Osorno Maldonado, reconoció que actualmente no existen sanciones legales directas para los municipios que incumplen con la elaboración o actualización de sus atlas, lo que ha contribuido al rezago. No obstante, subrayó que estos deben renovarse cada dos a cinco años para mantener su utilidad en la toma de decisiones.
Ante este escenario, el gobierno estatal impulsa estrategias de acompañamiento técnico y la creación de atlas regionales que permitan cubrir zonas conurbadas, buscando acelerar la generación de información y mejorar la coordinación entre municipios.
El contexto es especialmente relevante en 2026, año en el que autoridades federales y estatales han intensificado la preparación ante eventos climáticos extremos. Sin embargo, expertos coinciden en que la prevención efectiva depende en gran medida de la capacidad local, donde los gobiernos municipales juegan un papel determinante.
Así, el hecho de que más de 150 municipios en Veracruz carezcan de Atlas de Riesgo no solo refleja un rezago administrativo, sino un desafío estructural que impacta la seguridad, la planeación urbana y la estabilidad económica del estado. La urgencia ahora no solo es técnica, sino estratégica: transformar la gestión del riesgo en una prioridad para evitar que los desastres naturales se conviertan en crisis financieras y sociales.

