CIUDAD DE MÉXICO.—
El gobierno de México activó un subsidio al diésel mediante un estímulo fiscal para contener el aumento de los combustibles provocado por el alza internacional del petróleo derivada del conflicto en Medio Oriente.
La medida consiste en una reducción del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicado al diésel, con el objetivo de evitar que el incremento en los precios internacionales del crudo se traslade directamente a los consumidores y al transporte de mercancías.
De acuerdo con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, el estímulo fiscal alcanza aproximadamente 35.2% del IEPS, lo que reduce la carga impositiva del combustible y ayuda a amortiguar la escalada de precios en el mercado interno.
El ajuste ocurre en un contexto de fuerte volatilidad energética a nivel global. La guerra en Medio Oriente ha provocado que el precio del petróleo supere los 100 dólares por barril, mientras que la Mezcla Mexicana de Exportación ha llegado a cotizar cerca de 93 dólares, su nivel más alto en varios meses.
El diésel es considerado un combustible estratégico para la economía mexicana, ya que es utilizado principalmente por el transporte de carga, maquinaria agrícola y logística industrial. Un aumento abrupto en su precio podría trasladarse rápidamente a los costos de alimentos, bienes y servicios.
En paralelo, el gobierno mantiene un acuerdo con empresas gasolineras para limitar el precio de la gasolina regular a un máximo de 24 pesos por litro durante los próximos meses, una estrategia que busca contener presiones inflacionarias en la economía mexicana.
La política de estímulos fiscales a combustibles ya se ha utilizado en México en periodos de alta volatilidad energética, como ocurrió en 2022 durante la guerra en Ucrania, cuando el subsidio llegó a cubrir la totalidad del IEPS.
Analistas señalan que, si bien estas medidas ayudan a proteger el poder adquisitivo y evitar presiones inflacionarias, también implican una menor recaudación fiscal para el gobierno federal mientras se mantengan activos los estímulos.
El gobierno federal continuará evaluando la evolución del conflicto internacional y de los precios del petróleo para determinar si será necesario ampliar o ajustar el subsidio en las próximas semanas.

