Por: Redacción El Censal | CDMX, México | 20 de Febrero 2026
México consolidó su posición como uno de los principales exportadores hacia Estados Unidos, reforzando el dinamismo del sector empresarial y la integración productiva regional bajo el marco del T-MEC.
El fortalecimiento del comercio bilateral ha permitido que múltiples industrias mexicanas mantengan un ritmo sólido de crecimiento, particularmente aquellas vinculadas a manufactura avanzada, autopartes, electrónica y agroindustria. Este desempeño ocurre en un entorno global marcado por tensiones logísticas, ajustes en cadenas de suministro y reconfiguración de flujos comerciales.
Especialistas en comercio exterior señalan que la resiliencia del sector exportador mexicano se explica por varios factores estructurales: cercanía geográfica con el mercado estadounidense, especialización industrial, competitividad en costos y una creciente relocalización de inversiones internacionales.
Además del impacto macroeconómico, el comportamiento exportador tiene efectos directos en el ecosistema empresarial. Las empresas manufactureras, logísticas, tecnológicas y de servicios vinculadas al comercio internacional experimentan mayores niveles de actividad, inversión y generación de empleo.
Este contexto ha impulsado también la diversificación productiva. Sectores como maquinaria, químicos, dispositivos eléctricos y agroindustria han ganado relevancia dentro del portafolio exportador, reduciendo parcialmente la dependencia de industrias tradicionales.
El dinamismo exportador no solo fortalece el flujo comercial, sino que actúa como un motor de estabilidad económica, particularmente en momentos de volatilidad financiera o desaceleración global.







