Ciudad de México, 15 de enero de 2026 — La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, dio a conocer los principales ejes de la reforma electoral que su gobierno prepara y que prevé enviar al Congreso de la Unión en febrero, al tiempo que rechazó los señalamientos de la oposición que califican la iniciativa como un intento de concentración de poder o de corte autoritario.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria federal subrayó que la propuesta aún se encuentra en etapa de construcción y llamó a evitar juicios anticipados. Afirmó que la reforma busca fortalecer la democracia, ampliar la participación ciudadana y reducir costos excesivos del sistema electoral, sin afectar la autonomía de las instituciones.
Principales ejes de la reforma electoral
Entre los puntos centrales adelantados por la presidenta destacan:
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Reducción del costo de las elecciones: Sheinbaum señaló que México cuenta con uno de los sistemas electorales más caros del mundo, por lo que la reforma planteará mecanismos de austeridad y eficiencia sin comprometer la certeza ni la legalidad de los procesos.
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Revisión de la representación proporcional: La presidenta aclaró que los diputados plurinominales no desaparecerán, pero se analizarán cambios para que su designación no dependa exclusivamente de listas cerradas definidas por las dirigencias partidistas.
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Impulso a la democracia participativa: La iniciativa contempla fortalecer instrumentos como consultas populares y otros mecanismos de participación directa, tanto a nivel federal como local.
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Respeto a la autonomía del INE: Sheinbaum reiteró que el Instituto Nacional Electoral mantendrá su autonomía constitucional y sus atribuciones, descartando cualquier intento de control desde el Poder Ejecutivo.
Reacciones y debate político
Aunque la propuesta aún no se presenta de manera formal, el anuncio ha generado reacciones entre fuerzas políticas y analistas. Legisladores de Morena han señalado que la iniciativa será discutida con partidos aliados como el Partido Verde y el Partido del Trabajo, y que se buscará consenso amplio en el Congreso.
Desde la oposición, diversos actores han expresado preocupación por posibles cambios al financiamiento de partidos o a la integración del Poder Legislativo, advirtiendo que una reforma de este calado debe construirse con diálogo plural y transparencia.
Reforma electoral en construcción
El gobierno federal ha insistido en que la reforma electoral no pretende debilitar el sistema democrático, sino hacerlo más accesible, participativo y menos oneroso, manteniendo los equilibrios institucionales y las garantías para la competencia política.
La discusión legislativa que se espera para los próximos meses será clave para definir el alcance de una reforma que podría marcar el rumbo del sistema electoral mexicano en los próximos años.







