Ciudad de México, 27 de enero de 2026. — La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo confirmó este martes que el gobierno de México recibió una invitación formal del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para que México se integre a una iniciativa denominada “Junta de Paz” (Peace Board) destinada a abordar el conflicto en Gaza, aunque aclaró que la respuesta del país aún está en análisis y deberá responderse esta semana mediante la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).
Una invitación inusual y bajo escrutinio diplomático
Sheinbaum explicó que la invitación fue recibida por la SRE y subrayó que no puede tomarse una decisión unilateral ni improvisada, sino que debe ajustarse a los principios constitucionales de la política exterior mexicana y a la tradicional postura del país respecto a la autodeterminación de los pueblos y la no intervención en asuntos ajenos.
“México es un país que ha reconocido al Estado palestino, lo cual es un elemento central que también se evalúa en esta decisión. Nuestra política exterior se basa en la autodeterminación de los pueblos y en buscar soluciones pacíficas”, dijo Sheinbaum en su conferencia matutina desde Palacio Nacional.
El mecanismo impulsado por Trump plantea un foro de diálogo con líderes mundiales para buscar soluciones al conflicto en Medio Oriente, particularmente en Gaza, aunque aún no está claro qué alcance y legitimidad tendría la llamada Junta de Paz ni si estaría alineada con los marcos multilaterales como los auspiciados por las Naciones Unidas.
Respuesta oficial en análisis: soberanía primero
La mandataria dejó claro que México no ha dado aún una respuesta definitiva y que la SRE será la encargada de definirla, tomando en cuenta tanto los principios históricos de la política exterior mexicana como el contexto internacional que rodea el conflicto israelí-palestino.
Sheinbaum destacó que la decisión no es personal ni simbólica, sino de Estado, y que debe respetar la Constitución y los compromisos internacionales de México. Este enfoque responde a una tradición diplomática en la que el país ha mantenido una postura activa en foros multilaterales buscando el respeto a la autodeterminación y el diálogo pacífico.
Contexto internacional y críticas
La invitación se da en un momento en el que muchos países han reaccionado con escepticismo o rechazo a la iniciativa de Trump. Por ejemplo, líderes como el presidente del gobierno español han rechazado participar en esta “Junta de Paz”, cuestionando su legitimidad fuera del marco de organismos multilaterales como la ONU.
Al mismo tiempo, algunos expertos y analistas diplomáticos han señalado que aceptar una invitación de este tipo impulsada unilateralmente por Washington —sin consultas amplias con otros socios internacionales ni claridad en sus mecanismos y objetivos— podría poner a México en una posición incómoda entre sus socios tradicionales y dentro de sus principios de política exterior.
Implicaciones para México
La decisión que tome México no solo tendrá repercusiones diplomáticas, sino que también podrá influir en cómo otros países de la región perciben el papel del país en el conflicto de Medio Oriente. La postura mexicana ha sido tradicionalmente de mediación y apoyo a soluciones negociadas basadas en el derecho internacional, lo que podría contrastar con un foro impulsado desde una sola capital.
Además, la respuesta oficial se sabrá en los próximos días, y deberá incluir consideraciones sobre la defensa de la soberanía, respeto a los principios constitucionales y la posición frente al reconocimiento de Palestina como Estado.







