Veracruz, Ver; 06 de febrero de 2026. — El inicio de 2026 ha sido particularmente complicado para el sector turístico de la zona conurbada Veracruz-Boca del Río. En enero, la ocupación hotelera cerró en apenas 36%, la cifra más baja en al menos seis años, según reportes de la Asociación de Hoteles y Moteles de Veracruz.
Números que preocupan al sector
La cifra de 36% representa una caída considerable respecto a años recientes y es comparativamente más baja que el promedio de ocupación hotelera en destinos turísticos de México, que suele situarse por encima del 60% en periodos recientes.
Incluso el puente vacacional de fin de enero y principios de febrero, que en otras temporadas anima la llegada de visitantes, no logró revertir el panorama: hoteles alcanzaron un promedio de ocupación del 54% durante esos días, cifra aún inferior al 70% o más que solía reportarse en años anteriores.
¿Qué está detrás de la caída?
Hoteleros y analistas del sector atribuyen esta baja en parte a factores climatológicos, como el paso de frentes fríos que redujeron la afluencia de turistas durante varios fines de semana, y a tendencias económicas y de viaje que aún se están ajustando tras la pandemia.
Además, la temporada baja natural de principio de año —frecuente en muchos destinos de playa— también pesa sobre las cifras, aunque en otros años la ocupación se recuperaba con mayor rapidez tras el primer periodo vacacional.
Expectativas puestas en el Carnaval
A pesar de este panorama, el sector mantiene expectativas positivas con miras al Carnaval de Veracruz 2026, que tradicionalmente atrae a miles de visitantes y eleva la ocupación hotelera a niveles cercanos al 100% durante sus días más intensos.
La esperanza de hoteleros es que este evento —junto con una mayor promoción turística y ofertas culturales— logre no solo recuperar parte del terreno perdido, sino también ofrecer una derrama económica significativa que impulse la actividad local tras un arranque de año débil.
Un turismo que históricamente ha sido base económica
Veracruz es uno de los estados del país con tradición turística histórica, con una infraestructura hotelera y un flujo de visitantes que, en temporadas altas, pueden acercarse o superar niveles de ocupación del 80% o más.
El contraste entre el inicio de 2026 y periodos previos de alta actividad —como Semana Santa o vacaciones decembrinas— evidencia la volatilidad y sensibilidad del sector frente a factores externos como clima, economía e incentivos turísticos.
Conclusión: un sector en riesgo pero con oportunidades
La caída a 36% de ocupación hotelera en enero de 2026 sitúa al sector hotelero veracruzano en su peor momento desde la pandemia, presionando a empresarios y trabajadores que dependen de esta industria.
Sin embargo, eventos de gran convocatoria como el Carnaval y estrategias de promoción bien dirigidas pueden ser claves para revertir la tendencia y consolidar a Veracruz como un destino competitivo, incluso frente a destinos de playa más conocidos a nivel nacional.



