Por: Redacción El Censal |Xalapa, Veracruz | 24 de abril de 2026
El proyecto del tren de pasajeros que conectaría la Ciudad de México con Veracruz continúa en fase de análisis durante 2026 y no iniciará obras en el corto plazo, confirmó la presidenta Claudia Sheinbaum, al señalar que la viabilidad técnica y operativa del proyecto aún está en revisión.
Durante su conferencia, la mandataria explicó que la construcción del tren dependerá de los estudios que actualmente realiza la Secretaría de Marina, los cuales incluyen una evaluación detallada de la infraestructura ferroviaria existente, particularmente las vías de carga que podrían adaptarse para transporte de pasajeros.
El proyecto, que busca conectar el centro del país con el Golfo de México pasando por Puebla, forma parte de la estrategia de reactivación ferroviaria nacional. Sin embargo, a diferencia de otros corredores que ya presentan avances, esta ruta permanece en etapa de factibilidad, lo que implica análisis técnicos, económicos y ambientales antes de definir su ejecución.
Sheinbaum subrayó que uno de los principales retos es determinar si las vías actuales pueden ser utilizadas sin afectar el transporte de carga, lo que requiere una revisión “metro a metro” para identificar adecuaciones necesarias, desde condiciones del suelo hasta derechos de vía y seguridad operativa.
En este sentido, el gobierno federal ha priorizado otros proyectos ferroviarios en el arranque del sexenio, como las rutas hacia el norte del país, mientras que el tren México–Veracruz se mantiene como una iniciativa estratégica de mediano plazo.
Desde una perspectiva económica, el proyecto tiene alto potencial. De concretarse, podría fortalecer la conectividad logística entre el altiplano y el puerto de Veracruz, uno de los principales nodos comerciales del país, además de impulsar el turismo y reducir costos de transporte para pasajeros.
No obstante, especialistas coinciden en que la viabilidad dependerá de factores clave como la inversión requerida, la coexistencia con trenes de carga y la demanda potencial de usuarios, especialmente en un contexto donde el desarrollo ferroviario enfrenta retos técnicos y financieros importantes.
El antecedente de otros proyectos ferroviarios en México, como el Tren Interurbano México–Toluca, muestra que este tipo de obras puede implicar inversiones superiores a los 100 mil millones de pesos y largos periodos de construcción, lo que obliga a una planeación rigurosa antes de su ejecución.
En este escenario, el tren México–Veracruz aún no tiene fecha de arranque definida. El año 2026 estará dedicado a estudios de factibilidad que determinarán si el proyecto puede avanzar hacia su fase constructiva en los próximos años.
Así, aunque la propuesta sigue vigente dentro de la agenda de infraestructura del gobierno federal, su futuro dependerá de los resultados técnicos y financieros que hoy se analizan, en un proceso que definirá si esta conexión ferroviaria se convierte en realidad o permanece como un proyecto en desarrollo.

