Por: Redacción El Censal |Ciudad de México, México| 24 de abril de 2026
Nike confirmó una nueva ronda de despidos masivos en 2026 y anunció la salida de aproximadamente 1,400 empleados a nivel global, principalmente en su división de tecnología, como parte de una estrategia de reestructura para enfrentar la caída en ventas y recuperar competitividad frente a rivales como Hoka, On y Anta.
La decisión fue comunicada por el director de operaciones de la empresa, Venkatesh Alagirisamy, mediante un memorando interno en el que explicó que los recortes afectarán principalmente a equipos tecnológicos en Norteamérica, Asia y Europa, y representan menos del 2% de la plantilla global de la compañía, estimada en alrededor de 77 mil 800 trabajadores. La empresa señaló que esta medida forma parte de su estrategia denominada “Win Now”, enfocada en simplificar procesos, fortalecer la cadena de suministro y hacer más eficiente la operación global.
El CEO de Nike, Elliott Hill, quien asumió el cargo en 2024, ha impulsado una reestructuración profunda para devolver crecimiento a la marca después de varios trimestres de desaceleración comercial. Su apuesta principal ha sido reenfocar a la empresa en deportes clave como running y futbol, además de acelerar el lanzamiento de nuevos productos y modernizar las áreas tecnológicas y logísticas.
Este nuevo ajuste se suma a otros recortes recientes. En enero de 2026, Nike ya había anunciado la eliminación de 775 puestos de trabajo en sus centros de distribución en Estados Unidos, principalmente por la automatización de procesos logísticos. Antes, en 2024, la compañía redujo cerca del 2% de su fuerza laboral, equivalente a más de 1,600 empleos, como parte de un plan inicial de contención de costos.
Además de los despidos, la firma también reorganizará operaciones en su división Air Manufacturing y trasladará parte de la producción e ingeniería de su marca Converse más cerca de sus socios fabricantes. También consolidará sus operaciones tecnológicas en dos grandes centros: su sede en Beaverton, Oregón, y el Nike India Technology Center, buscando una estructura más ágil y menos compleja.
La presión financiera detrás de esta decisión es evidente. Nike anticipó una caída de entre 2% y 4% en ventas durante el trimestre actual, mientras que en China —uno de sus mercados más importantes— prevé un desplome cercano al 20%. Analistas del sector consideran que la marca enfrenta una competencia más agresiva y una pérdida de participación de mercado frente a firmas que han logrado conectar más rápido con nuevas tendencias de consumo y rendimiento deportivo.
Aunque las acciones de la compañía mostraron ligeros movimientos positivos tras el anuncio, el valor bursátil de Nike ha caído más de 50% en los últimos tres años, reflejando la preocupación de inversionistas sobre la velocidad de su recuperación. Especialistas advierten que estos despidos no solo responden a una optimización interna, sino a problemas más profundos en la estrategia comercial y tecnológica de una de las marcas deportivas más grandes del mundo.
La empresa agradeció públicamente a los trabajadores afectados y aseguró que los cambios buscan construir una operación más sólida para el futuro. Sin embargo, el anuncio vuelve a colocar a Nike en la lista de gigantes corporativos que durante 2026 han optado por recortes de personal como respuesta a la desaceleración económica global y al avance acelerado de la automatización empresarial.

