Por: Redacción El Censal |Xalapa, Veracruz | 24 de abril de 2026
Autoridades federales y estatales intensificaron los operativos contra el juego ilegal en Veracruz, logrando el retiro de 50 máquinas tragamonedas en establecimientos comerciales, como parte de una estrategia que ya acumula más de 150 equipos decomisados en lo que va de 2026.
De acuerdo con reportes oficiales, las acciones fueron encabezadas por la Fiscalía General de la República (FGR), que ejecutó cateos en al menos dos inmuebles del puerto de Veracruz tras denuncias ciudadanas sobre el uso de maquinitas tipo “minicasino”, incluso por menores de edad.
Durante los operativos, en un primer domicilio se aseguraron 30 máquinas tragamonedas junto con dinero en efectivo y equipo relacionado, mientras que en un segundo inmueble se localizaron otras 20 unidades, además de cámaras de videovigilancia, lo que evidencia la operación estructurada de estos negocios irregulares.
Estas acciones se enmarcan en una ofensiva más amplia contra el juego ilegal en la entidad. Tan solo en febrero, autoridades ya habían decomisado alrededor de 100 máquinas adicionales en distintos municipios, lo que refleja un incremento en la presencia de estos dispositivos y, al mismo tiempo, en la vigilancia institucional.
El fenómeno no es aislado. En semanas recientes, la Secretaría de Seguridad Pública estatal reportó el aseguramiento de más de 100 máquinas tragamonedas en operativos realizados en municipios como Veracruz, Coatzacoalcos, Córdoba y Tuxpan, además de la detención de al menos 20 personas vinculadas con estas actividades.
Desde el punto de vista legal, este tipo de máquinas operan en un vacío normativo o directamente en la ilegalidad, ya que la Ley Federal de Juegos y Sorteos prohíbe la instalación de equipos de apuesta sin autorización, lo que convierte su operación en un delito federal. Las investigaciones actuales buscan deslindar responsabilidades por posibles violaciones a esta legislación.
Más allá del ámbito jurídico, el retiro de estas máquinas también responde a preocupaciones sociales. Autoridades han señalado que su presencia en tiendas y espacios públicos facilita el acceso de menores de edad a juegos de azar, además de estar vinculadas en algunos casos a otras actividades ilícitas o economías informales.
Desde una perspectiva económica, el combate a estas prácticas busca cerrar espacios a negocios que operan fuera del marco fiscal y regulatorio, los cuales generan ingresos sin contribuir al erario y distorsionan la competencia frente a establecimientos formales.
En este contexto, Veracruz se ha convertido en un punto clave en la estrategia nacional contra los llamados “minicasinos”, donde la coordinación entre fuerzas federales, estatales y municipales ha permitido ampliar el alcance de los operativos y reforzar la supervisión en zonas urbanas y comerciales.
Así, el retiro de 50 máquinas tragamonedas no solo representa un resultado puntual, sino parte de una tendencia creciente de intervención institucional. El desafío hacia adelante será sostener estos operativos y avanzar en mecanismos regulatorios más claros que permitan controlar una actividad que, pese a su prohibición, continúa presente en distintas regiones del país.

