Ciudad de México, 18 de enero de 2026. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, rechazó categóricamente que exista actividad militar de Estados Unidos en territorio mexicano, luego de versiones difundidas a partir de una alerta emitida por autoridades aeronáuticas estadounidenses.
Durante declaraciones a medios, la mandataria fue enfática al señalar que no hay presencia ni operaciones militares extranjeras dentro del país, ni en el espacio aéreo ni en suelo nacional. “En territorio nacional, nada”, afirmó, al subrayar que el Gobierno de México no ha recibido notificación alguna sobre acciones de ese tipo.
Alerta de la FAA genera confusión
Las declaraciones de Sheinbaum se dieron tras una advertencia emitida por la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA), en la que se alertó a aerolíneas comerciales sobre posibles “actividades militares” que podrían provocar interferencias en sistemas de navegación aérea en zonas del Pacífico, el Golfo de California y regiones cercanas a Centro y Sudamérica.
No obstante, autoridades mexicanas aclararon que dicha notificación es de carácter preventivo y está dirigida exclusivamente a operadores civiles, sin que implique la realización de maniobras militares en México o restricciones al espacio aéreo nacional.
México defiende su soberanía
Sheinbaum reiteró que México mantiene una relación de cooperación bilateral con Estados Unidos en materia de seguridad, pero siempre bajo el principio de respeto absoluto a la soberanía nacional. Aseguró que cualquier coordinación entre ambos países se realiza conforme a la ley y sin permitir intervenciones unilaterales.
La presidenta enfatizó que su administración no permitirá la presencia de fuerzas armadas extranjeras en el país y que cualquier acción conjunta debe estar plenamente acordada y autorizada por las autoridades mexicanas.
Contexto internacional
La polémica surge en un momento de mayor presión del gobierno estadounidense para reforzar acciones contra el crimen organizado en la región, lo que ha generado especulación sobre una posible expansión de operaciones militares. Sin embargo, el Gobierno de México insistió en que no existen evidencias ni registros oficiales que confirmen dichas versiones.
Con esta postura, Sheinbaum busca cerrar el debate y enviar un mensaje claro tanto a la opinión pública como a la comunidad internacional: no hay ni habrá actividad militar extranjera en territorio mexicano sin el consentimiento del Estado mexicano.







