Ciudad de México; 27 de enero de 2026.- El Servicio de Administración Tributaria (SAT) presentó su Plan Maestro 2026 “Atención al contribuyente y fiscalización”, una estrategia que redefine la forma en que la autoridad fiscal llevará a cabo auditorías, revisiones y procesos administrativos durante el próximo ejercicio fiscal.
El objetivo central del plan es fortalecer la recaudación sin aumentar impuestos, mediante una fiscalización más precisa, el uso intensivo de herramientas tecnológicas y una atención más eficiente a personas físicas y morales.
De acuerdo con el SAT, las auditorías se concentrarán en conductas de alto riesgo fiscal, como la simulación de operaciones, el uso indebido de deducciones, discrepancias entre ingresos y gastos, así como la reincidencia en pérdidas fiscales. Con ello, la autoridad busca dejar atrás las revisiones masivas y enfocarse en casos específicos con mayor probabilidad de incumplimiento.
Uno de los cambios relevantes será la aplicación del principio de una sola auditoría por contribuyente, lo que significa que, ante una irregularidad detectada, la autoridad evitará abrir múltiples revisiones sobre el mismo ejercicio fiscal, con el fin de otorgar mayor certidumbre jurídica.
El plan también contempla reducir la carga administrativa durante los procesos de fiscalización. En lugar de solicitar la totalidad de la información contable, el SAT podrá requerir muestras representativas, lo que permitirá acortar los tiempos de revisión y agilizar la resolución de los procedimientos.
En materia de atención al contribuyente, el organismo fiscal plantea homologar criterios en todas sus oficinas del país, con el objetivo de evitar interpretaciones discrecionales y ofrecer un trato más uniforme. Asimismo, se prevé agilizar los tiempos de devolución de impuestos, principalmente para personas físicas y pequeñas empresas.
Especialistas en materia fiscal señalan que el Plan Maestro 2026 representa un cambio relevante en la estrategia recaudatoria del país, al combinar mayor control y fiscalización inteligente con mecanismos que buscan facilitar el cumplimiento voluntario de las obligaciones tributarias.
Con este enfoque, el SAT apuesta por una relación más equilibrada entre autoridad y contribuyentes, en un contexto de presión sobre las finanzas públicas y de necesidad de mantener la estabilidad fiscal sin recurrir a incrementos impositivos.







