Ciudad de México; 04 de febrero de 2026. – Petróleos Mexicanos (Pemex) presentó un panorama mixto de sus finanzas para 2025 y principios de 2026: anunció una reducción histórica de su deuda financiera en alrededor del 20 %, al mismo tiempo que reportó **pagos a proveedores superiores a los 390 mil millones de pesos, aunque expertos señalan que los retos estructurales aún persisten.
Durante la conferencia matutina del 4 de febrero de 2026, el director general de Pemex, Víctor Rodríguez Padilla, afirmó que la estrategia de saneamiento financiero aplicada desde 2018 ha permitido disminuir la deuda de la empresa estatal respecto a niveles históricos, situándola en su punto más bajo en más de una década.
Reducción de deuda y certidumbre financiera
Rodríguez Padilla explicó que la disminución de la deuda total de Pemex equivale a más de 20 mil millones de dólares comparado con 2018, lo cual ha sido posible gracias al Plan de Fortalecimiento de Pemex 2025-2035 y a la coordinación con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público y Banobras.
Este esfuerzo ha tenido eco en los mercados: las principales agencias calificadoras mejoraron la calificación crediticia de la petrolera mexicana, posicionando la deuda en una perspectiva más estable tras años de presiones financieras.
Un reporte de Reuters indica que la deuda financiera cerró 2025 cerca de 84.5 mil millones de dólares, cifra menor que los 97.6 mil millones registrados al cierre de 2024, evidenciando cinco años consecutivos de disminución de pasivos financieros.
Pago a proveedores y confianza en la cadena productiva
El directivo también destacó que, gracias a un programa de financiamiento coordinado con instituciones públicas, Pemex pagó más de 390 mil millones de pesos a proveedores en 2025, lo que permitió normalizar operaciones y fortalecer las cadenas productivas de miles de empresas contratistas en todo el país.
No obstante, organizaciones empresariales como Coparmex han advertido que, aunque la deuda con proveedores se ha reducido, el monto sigue siendo elevado y preocupa la transparencia y oportunidades de pago para micro, pequeñas y medianas empresas (MiPymes) que dependen de esos ingresos para sostener sus operaciones.
Escepticismo del sector privado
Coparmex ha señalado que, pese a los pagos reportados, la deuda total con contratistas sigue siendo considerable, lo que genera incertidumbre en regiones clave de la industria energética y afecta a la viabilidad financiera de empresas locales. La organización empresarial ha pedido mayor claridad y un calendario público de pagos para evitar retrasos que podrían poner en riesgo la operación de miles de MiPymes.
Producción y eficiencia operativa
Además de los avances financieros, Rodríguez Padilla destacó avances operativos en producción de hidrocarburos y refinación, con un aumento en el procesamiento de crudo en instalaciones como Tula y Dos Bocas y un margen de refinación positivo.
El director general afirmó que estas mejoras buscan compensar la declinación de campos maduros de extracción y estabilizar la producción nacional, con proyecciones de inversión productiva cercanas a 427 mil millones de pesos en 2026, lo que significaría un incremento del 34 % respecto a 2025.
Un balance con desafíos por delante
A pesar de los avances, analistas y asociaciones empresariales subrayan que la deuda con proveedores y contratistas aún representa un desafío significativo para la petrolera estatal, especialmente en un contexto económico donde muchas empresas especializadas en servicios petroleros han denunciado presiones por retrasos en pagos y la falta de una estrategia clara de cumplimiento.
La evolución de la deuda financiera de Pemex y su capacidad para equilibrar obligaciones con proveedores será un tema clave en 2026, en un escenario donde la empresa estatal busca consolidar su sostenibilidad y contribuir al desarrollo energético del país con mayor competitividad y transparencia.







