Por: Redacción El Censal |CDMC, México | 04 de marzo 2026
La escalada del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán está sacudiendo a los mercados financieros internacionales, generando temores de una crisis energética global, presiones inflacionarias y una posible desaceleración del crecimiento económico, según analistas y datos de mercados este miércoles.
El conflicto, que ha incluido ataques y contraataques militares en el Golfo Pérsico, ha elevado la percepción de riesgo entre inversionistas, lo que se refleja en movimientos volátiles en los principales índices accionarios, los precios de los energéticos y expectativas de política monetaria en varias economías grandes.
Uno de los principales catalizadores del nerviosismo es el posible impacto en el suministro energético global. El estrecho de Ormuz —por donde transita cerca de una quinta parte del petróleo mundial— ha sido amenazado con cierres e inseguridad, lo que elevó el precio del crudo Brent por encima de los 80 dólares por barril, niveles no vistos en meses.
Analistas advierten que si la ruta marítima permanece interrumpida o el conflicto se prolonga, los precios podrían seguir subiendo e incluso acercarse a los 100 dólares por barril, lo que añadiría un componente de “prima de guerra” al mercado energético.
Inflación y efecto en la economía real
El encarecimiento de los combustibles y la energía tiene efectos más allá del mercado financiero:
El aumento del precio del petróleo suele trasladarse rápidamente a los costos de transporte, electricidad y producción industrial.
Esta presión de costos puede trasladarse a los precios al consumidor, alimentando la inflación en economías donde los energéticos representan una parte significativa de la canasta básica.
Instituciones financieras estiman que un alza sostenida en los precios del crudo podría incrementar los índices de inflación en países como Estados Unidos, frenando el consumo y complicando decisiones de política monetaria para reducir tasas de interés.
Mercados financieros en terreno negativo
La aversión al riesgo ya ha afectado a las plazas bursátiles:
En México, la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) ha registrado pérdidas acumuladas de más del 4% esta semana, reflejo de la incertidumbre global.
En Asia, mercados como el índice KOSPI de Corea del Sur sufrieron caídas históricas, debilitados por el impacto de los precios energéticos y la dependencia de importaciones de crudo.
En Europa y Estados Unidos, aunque algunos índices han mostrado recuperación parcial, la volatilidad continúa y los inversionistas buscan activos refugio, como bonos o metales preciosos.
El nerviosismo actual también ha modificado las expectativas sobre las decisiones de los bancos centrales. La posibilidad de que la inflación se acelere debido al alza energética complica el calendario de recortes de tasas de interés que muchos mercados anticipaban para los próximos meses.
Expertos destacan que esta situación pone a prueba la capacidad de los bancos centrales para equilibrar la lucha contra la inflación sin frenar el crecimiento económico, en un entorno marcado por la incertidumbre geopolítica.
Riesgos a largo plazo y próximas señales
Aunque algunos gestores ven oportunidades de inversión en medio de la volatilidad, la mayoría coincide en que el verdadero impacto dependerá de cuánto tiempo permanezca activo el conflicto y si puede haber interrupciones duraderas en las rutas de suministro energético.
En los próximos días, los mercados seguirán monitoreando de cerca cualquier señal de escalada o de desescalada en el Golfo Pérsico, así como las respuestas de los gobiernos y organismos internacionales ante la crisis, que podría tener repercusiones económicas globales de largo alcance.





