José Rafael Ortiz Rocha
Estudiante de Matemáticas en la Universidad Veracruzana.
Enlace Universitario con El Banco de México en 2024.
El peligro de hablar de más desde el banco central
Los bancos centrales son instituciones que dictan la política monetaria, aunque en algunos casos llegan a tener más finalidades. Tienen el objetivo de mantener la estabilidad de precios, es decir, controlar la inflación. Cuando llega el momento dar a conocer su postura, publican su anuncio de las decisiones de política monetaria. La idea es que pueda transmitirse dicha política a todo el sector financiero y económico. Si bien se presenta como una tasa porcentual, este evento suele acompañarse informalmente de declaraciones no cuantitativas, como opiniones personales en los medios de comunicación por parte de los directivos del Banco Central. Un ejemplo cercano es Jonathan Heath, subgobernador del Banco de México, quien asiduamente concede declaraciones a periódicos y podcast. En la mayoría de casos, sus votos son disidentes respecto a la postura decidida por la junta de gobierno. Con ello establece un contrapeso relevante en la dirección de Banxico, pero también nos brinda algunas claves para interpretar la política monetaria. El febrero pasado calificó de “inconsistente” la previsión inflacionaria para este año. De momento Banxico mantiene su tasa en 7%, con valoraciones de ajustes próximos.
En la política monetaria como en muchas otras cosas, hay dos perspectivas, ser optimista o ser pesimista. Pero hay situaciones donde ni lo uno, ni lo otro, es conveniente. El libro “Los Lords De Las Finanzas” hace una reflexión al respecto: “En tiempos de crisis, los directivos de bancos centrales generalmente han obedecido durante varias generaciones la siguiente consigna: si no puedes decir nada optimista, no digas nada en lo absoluto” , el contexto en que esto se planteaba era la Crisis del 29/ Gran Depresión.
Podríamos decir que era preferible evitar propagar el pánico sobre ser honesto respecto a la situación económica. En otras palabras, tratar de tranquilizar la tormenta implicaba recurrir a mentiras piadosas.
A todo esto, surgen algunas interrogantes, ¿realmente tiene algún impacto la comunicación de la banca central?, ¿será cierto que los temerosos apocalípticos de una crisis se tranquilizarán? Al pretender saber si acaso los analistas pesimistas pueden llegar a cambiar sus expectativas, no podríamos indagar fácilmente una explicación formal. En tanto, reservemos esa idea para después. Por otra parte, la primera pregunta tiene mucha evidencia al respecto. Véase Ávila, C. A. (2024).
El tema central es comunicar información cualitativa mediante el lenguaje de la vida cotidiana. Recordemos que en el día a día, podemos usar diferentes tonos al hablar, ya sea serio, informal, humorístico, etc. Para las decisiones del Banco Central asignamos dos; un tono Hawkish, hace referencia a una mayor tasa de interés, y un tono Dovish, se refiere a una baja en la tasa de interés. Dado el hecho de comunicar la política monetaria, se implementan estos conceptos en las practicas comunicativas. En uno y solo uno de estos tonos lingüístico-bancarios quedará capturada información. La cual pasa de ser palabras, a presentimientos sobre las decisiones de la junta de gobierno.
Como bien es sabido, en la economía existe un desdén por lo cuantitativo. Habría que admitir en cierta medida a la información cuya forma es el lenguaje natural, y que aporta datos no reflejados por las variables macroeconómicas tradicionales.
Este método es poco ortodoxo para predecir el futuro, además su valor predictivo es bajo. Sin embargo, si nos aporta información valiosa sobre nuestro presente, solo cuando el Banco Central no está ocultando información. Jonathan Heath sugiere que “Una comunicación clara y transparente es clave para una política monetaria efectiva en el control inflacionario”. Una opinión muy diferente a la de los banqueros centrales en la Gran Depresión.
Algunos estudios propios del Banxico concluyen que una comunicación clara impacta en la trasmisión efectiva tanto de la política monetaria, como de las expectativas futuras en las instituciones participantes del sistema financiero mexicano.
Los bancos centrales están comunicando todo el tiempo, deben saber que decir y como decirlo. Por tanto, la política monetaria también debería considerar estrategias comunicativas efectivas.
Referencias:
Ahamed, L. (2009). Lords of Finance: The Bankers Who Broke the World
Heath, J., & Acosta Margain, J. (2023). Claridad y transparencia en la comunicación de la política monetaria. Revista de Economía Mexicana, 8, 93-133.
Heath, J. (2020). ¿Hawkish o Dovish? [resultados de investigación], Santander “Mexico Day”, Ciudad de México, México.
Banco de México (2018). El Banco de México modifica su estrategia de comunicación de política monetaria. 30 de abril de 2018.
Banco de México (2018). Avances en la Estrategia de Comunicación, Transparencia y Rendición de Cuentas del Banco de México. Extracto de informe Trimestral Enero – Marzo 2018, Recuadro 8, pp. 76-78, Mayo 2018.
De la Huerta Ávila, C. A. (2024). The Predictive Power of Central Bank Communication: Evidence from Mexico. Sobre México. Temas de Economía. Nueva Época, año 5, número 9 (enero-junio 2024), pp 83-127

