Ciudad de México — 12 de enero de 2026.- El peso mexicano registró una apreciación frente al dólar estadounidense al inicio de esta semana, en un contexto de debilidad generalizada del billete verde en los mercados internacionales, lo que favoreció a diversas monedas emergentes.
Durante las primeras operaciones del lunes, el tipo de cambio se ubicó alrededor de 17.90 pesos por dólar, mostrando una ganancia para la moneda nacional en comparación con sesiones previas. Este comportamiento se explica, en parte, por un menor apetito de los inversionistas por el dólar y un ajuste en las expectativas sobre la política monetaria de Estados Unidos.
Factores detrás de la debilidad del dólar
Analistas financieros señalan que la caída del dólar responde a señales de desaceleración económica en Estados Unidos, así como a la cautela de los mercados frente a posibles cambios en la estrategia de la Reserva Federal respecto a las tasas de interés. Datos recientes han moderado las expectativas de nuevos incrementos en el costo del dinero, lo que ha restado atractivo al dólar frente a otras divisas.
Asimismo, el descenso del Índice Dólar, que mide el desempeño de la moneda estadounidense frente a una canasta de divisas internacionales, ha favorecido el fortalecimiento de monedas como el peso mexicano.
Efectos para la economía mexicana
Un peso más fuerte puede contribuir a reducir presiones inflacionarias, particularmente en productos importados y en insumos utilizados por la industria nacional. Este escenario podría beneficiar al consumo interno y a sectores que dependen de bienes del exterior.
No obstante, especialistas advierten que una apreciación sostenida del peso también puede representar retos para el sector exportador, ya que disminuye el valor en pesos de los ingresos obtenidos en dólares, especialmente para empresas orientadas al mercado estadounidense.
Perspectivas del tipo de cambio
El comportamiento del tipo de cambio en las próximas semanas seguirá dependiendo de factores externos, como las decisiones de la Reserva Federal, la evolución de la inflación en Estados Unidos y el entorno geopolítico internacional, así como de variables internas, entre ellas la política monetaria del Banco de México.
Si bien el peso mexicano ha mostrado resiliencia en el arranque de 2026, analistas coinciden en que la volatilidad seguirá presente, por lo que el fortalecimiento de la moneda podría no ser lineal ni permanente, sino sujeto a ajustes conforme cambien las condiciones del mercado.



