VERACRUZ, Ver; 22 de enero de 2026. — El Órgano de Fiscalización Superior del Estado de Veracruz (ORFIS) confirmó que se han detectado irregularidades en varios procesos de entrega-recepción municipal, un momento clave en la transición de gobiernos que debería garantizar orden, transparencia y continuidad en los servicios públicos. Aunque muchos ayuntamientos avanzan conforme a la ley, algunos enfrentan inconsistencias que complican las finanzas y la rendición de cuentas.
Lo que está ocurriendo: irregularidades en transiciones municipales
El ORFIS y diputados locales han advertido que, durante la entrega-recepción entre administraciones salientes y entrantes, se han hallado discrepancias en documentos, procedimientos incompletos y falta de información clave, elementos que son esenciales para dejar todo en orden y facilitar la gestión de nuevas autoridades.
En varios municipios de la entidad, incluidos Villa Aldama y Las Vigas, autoridades entrantes reportaron irregularidades y sorpresas al recibir las sedes de gobierno: desde pagos que no se reflejaron en cuentas públicas hasta documentación desorganizada o incompleta que dificulta el inicio de funciones administrativas.
Estas situaciones no solo generan incertidumbre administrativa, sino que pueden afectar la prestación de servicios básicos y complicar la planeación del presupuesto de cada ayuntamiento.
Un contexto de fiscalización más amplio
Las observaciones del ORFIS se dan en un contexto más amplio de irregularidades detectadas en la revisión de la Cuenta Pública 2024, donde el órgano concluyó que 174 municipios presentan inconsistencias administrativas y posibles daños patrimoniales por más de 1,500 millones de pesos.
Además, el Órgano ha intensificado las acciones de auditoría y seguimiento, recuperando recursos y promoviendo denuncias por presunto daño patrimonial, un esfuerzo que en el primer trimestre de 2026 ha implicado más de 2 mil millones de pesos observados tras miles de auditorías y revisiones.
Capacitación no siempre suficiente: retos persistentes
A pesar de que el ORFIS ha brindado capacitación a autoridades municipales entrantes para reforzar el cumplimiento de los lineamientos de entrega-recepción y así reducir inconsistencias, algunos ayuntamientos no han cumplido con la documentación completa o han dejado oficinas vacías, lo que complica que el proceso sea transparente y ordenado.
Expertos y representantes de la Comisión de Vigilancia del Congreso han señalado que este proceso debe considerarse un acto de rendición de cuentas, ya que un traspaso con errores puede significar retrasos en obras públicas, servicios y organización financiera municipal.
Por qué importa: impacto en la ciudadanía
La entrega-recepción no es un mero trámite administrativo: es la base para que una nueva administración arranque con la certeza de que recibe la información correcta, recursos bien documentados y compromisos claros. Cuando esta etapa falla, la ciudadanía puede verse afectada por servicios públicos lentos, programas sin continuidad o conflictos financieros que retrasan inversiones locales.
Los diputados han advertido que los alcaldes salientes que no cumplan con sus obligaciones podrían enfrentar sanciones, incluso de carácter administrativo o penal, si se confirma que hubo dolo o ocultamiento de información.
Avances y soluciones en marcha
Para mitigar estas problemáticas, autoridades han reforzado:
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Capacitaciones y guías detalladas para el correcto cumplimiento legal del proceso de entrega-recepción.
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Auditorías preventivas y evaluaciones más frecuentes por parte del ORFIS.
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Mayor seguimiento legislativo por parte del Congreso del Estado para asegurar que los ayuntamientos solventen observaciones y entreguen información de forma oportuna.
Qué sigue
El ORFIS ha señalado que seguirá informando sobre los municipios que incumplan con el proceso de entrega-recepción, y que estas irregularidades serán parte central de las revisiones de la cuenta pública y posibles sanciones posteriores.



