Por: Redacción El Censal | Xalapa, Veracruz | 24 de febrero 2026
En el último año, las señales de un consumo debilitado entre los hogares de ingresos medios —tradicional motor del gasto en tiendas departamentales como Liverpool— se han intensificado, con efectos palpables incluso en estados como Veracruz, donde la desaceleración económica y la presión sobre las finanzas familiares han modificado los patrones de compra. Las cifras más recientes de este minorista muestran un fenómeno que se ha convertido en termómetro de la economía local y nacional: mayor cautela al gastar y aumento de la cartera vencida, indicador clave del deterioro financiero de las familias.
Menos ganancias, más morosidad: señales de alerta
Liverpool, una de las principales cadenas de tiendas departamentales en México con presencia en Veracruz, reportó que durante el cierre de 2025 enfrentó un incremento en el número de clientes morosos, así como un consumo más cauteloso entre su base tradicional de clientes de clase media y media alta. El índice de cartera vencida de sus tarjetas de crédito se ubicó en 4.4% al cierre del tercer trimestre de 2025, una cifra aún manejable pero que refleja una tendencia al alza con respecto al año anterior.
Este aumento en la morosidad está ligado a que muchos consumidores optan por extender sus plazos de pago y priorizar gastos esenciales, como alimentos, educación y servicios básicos, antes que saldar deudas o realizar compras discrecionales en tiendas departamentales.
El impacto en la rentabilidad y operaciones
Aunque Liverpool logró mantener un crecimiento modesto en ingresos —reportando un aumento del 7.5% en ventas hasta septiembre de 2025— su utilidad neta cayó cerca de 29.1% frente a 2024, según datos consolidados de sus estados financieros. Esta caída se atribuye no solo a la menor actividad de consumo, sino también al aumento de gastos operativos, que han sido impulsados por la inflación, mayores costos logísticos y provisiones para cubrir cuentas incobrables.
En el análisis de resultados también se observa que el segmento financiero —base importante del modelo de negocio de Liverpool al ofrecer crédito directo al consumidor— continúa expandiéndose en número de tarjetahabientes, aunque el aumento de la morosidad obliga a la cadena a reservar más recursos para cubrir posibles pérdidas.
Veracruz: ausencia de impulso en el gasto familiar
En Veracruz, como en otras regiones de México, el consumo ha mostrado señales de estancamiento. El comportamiento de los indicadores macroeconómicos, junto con un crecimiento económico nacional moderado y limitado, se traduce en que muchas familias de ingreso medio enfrentan restricciones para mantener niveles de gasto discrecional. Esto se refleja en menor tráfico en tiendas departamentales, menores montos de compra y una mayor dependencia del crédito para adquirir bienes duraderos.
Además, factores como el freno en la generación de empleos formales y la caída de las remesas —una fuente adicional de ingreso para muchos hogares en estados como Veracruz— han limitado aún más la capacidad de consumo de estos segmentos de la población.
El consumo como termómetro económico
El patrón observado en tiendas como Liverpool no es únicamente una preocupación corporativa: el gasto de la clase media es un indicador sensible del dinamismo económico general. Cuando este sector reduce su consumo, se reflejan presiones más amplias sobre la actividad económica, afectando desde la producción y distribución hasta el empleo y la confianza del consumidor.
Analistas coinciden en que, de persistir esta tendencia, el mercado minorista y la economía más amplia podrían enfrentar un ciclo más prolongado de crecimiento moderado, donde la demanda interna —impulsada principalmente por la clase media— ya no actúe como motor robusto de la economía mexicana.






