El director en jefe del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA), Francisco Javier Calderón Elizalde, informó este jueves 10 de julio que el reciente brote del gusano barrenador del ganado (Cochliomyia hominivorax) detectado en Ixhuatlán de Madero, Veracruz, estará “inactivo en no más de dos semanas”.
El caso se dio a conocer días atrás, cuando autoridades de Estados Unidos decidieron cerrar nuevamente la importación de ganado encabezada por la detección del parásito en territorio veracruzano . Este cierre provocó preocupación entre los ganaderos, ya que la frontera apenas había sido reabierta recientemente tras brotes previos en Oaxaca y Veracruz .
Calderón Elizalde explicó que, una vez descubierta la infección, se desplegaron de inmediato medidas sanitarias como la intervención de médicos veterinarios, la creación de un cerco sanitario y la liberación de moscas estériles —una técnica probada para interrumpir el ciclo reproductivo del parásito. Actualmente, los registros indican una disminución de los casos de 481 a 392 ejemplares infectados, reflejando una reducción del 18.5 % desde el 24 de junio.
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, calificó de “totalmente exagerada” la decisión estadounidense de cerrar la frontera por un solo brote, recordando que ambas naciones ya trabajan coordinadamente desde mayo en protocolos científico-sanitarios. Ella declaró que la situación ya está bajo control y confía en que la reapertura será inminente.
Las autoridades mexicanas subrayaron que desde noviembre de 2021 se implementó un plan nacional de emergencia para contener el gusano barrenador, utilizando estrategias de contención en el sur-sureste del país, zonas de amortiguamiento y vigilancia en regiones libres. Estas acciones incluyen monitoreo constante, tratamiento de animales afectados, restricción de movilización ganadera y campañas de liberación de insectos estériles para prevenir nuevos brotes.
En conjunto, el esfuerzo binacional y las medidas implementadas han permitido que, a la fecha, no se hayan registrado casos secundarios fuera del foco inicial. El director de SENASICA enfatizó que, si la tendencia de control se mantiene, el brote estará completamente inactivo antes de que transcurran dos semanas, facilitando así la reapertura de la frontera ganadera con Estados Unido.
Retos Clave
A pesar del optimismo expresado por el director de SENASICA sobre la pronta inactivación del brote de gusano barrenador del ganado en Ixhuatlán de Madero, hay varios retos clave que deben considerarse para evitar futuras crisis sanitarias y económicas, especialmente en el sector ganadero.
Retos sanitarios y operativos
Riesgo de reinfección o focos secundarios
Aunque no se han detectado nuevos casos fuera del foco inicial, la alta movilidad del ganado y de los insectos vectores plantea el riesgo de reapariciones si el monitoreo no se mantiene con rigor.
Capacidad logística para la liberación de moscas estériles
Esta técnica requiere continuidad, precisión y cobertura territorial. Una interrupción en la cadena de suministro o errores en el radio de dispersión podrían comprometer la efectividad.
Seguimiento post-brote
Aun si el brote se declara inactivo, será necesario un seguimiento intensivo durante semanas o meses para confirmar la erradicación total. La vigilancia epidemiológica debe fortalecerse a mediano plazo.
Retos económicos y del sector ganadero
Pérdidas para productores locales
Veracruz es una región clave en producción ganadera. El cierre de la frontera puede traducirse en pérdidas millonarias por interrupción en exportaciones y reducción en los precios de compra nacionales.
Impacto en el empleo rural y cadenas de valor
Las comunidades ganaderas dependen en gran parte de la comercialización transfronteriza. La prolongación de restricciones puede afectar empleos directos e indirectos en transporte, alimentación animal y logística.
Presión sobre otros estados productores
Para suplir la demanda externa, otros estados podrían aumentar su producción sin tener plena capacidad sanitaria o infraestructura, generando riesgos de expansión del parásito a nuevas zonas.