Por: Redacción El Censal |Ciudad de México, México| 28 de abril de 2026
Un juez federal ordenó reabrir la investigación en México contra Naasón Joaquín García, líder de la iglesia La Luz del Mundo, luego de revocar el “no ejercicio de la acción penal” que había determinado la Fiscalía General de la República (FGR), en lo que representa un nuevo revés judicial para el dirigente religioso que actualmente cumple una condena de 16 años y ocho meses de prisión en Estados Unidos por abuso sexual de menores. La resolución fue emitida por el juez Juan José Rodríguez Velarde en el Centro de Justicia Penal Federal de Puente Grande, Jalisco, tras la audiencia de impugnación promovida por víctimas y sus representantes legales.
La reapertura del caso deja sin efecto el llamado “carpetazo” que la FGR había aplicado en diciembre de 2025, cuando determinó no ejercer acción penal en torno a la causa penal 34/2026. La impugnación fue presentada por Sóchil Martín y Sharim Guzmán, quienes denunciaron presuntos delitos como abuso sexual, trata de personas, explotación sexual, lavado de dinero y pornografía infantil, además de señalar posibles vínculos con otros integrantes de la estructura de La Luz del Mundo.
Durante la audiencia, el juez también rechazó la solicitud de tres abogados que intentaron sustituir a la defensora pública asignada a Naasón Joaquín. Posteriormente, el proceso continuó a puerta cerrada debido a la naturaleza de los delitos investigados, con el desalojo de medios de comunicación, exintegrantes de la congregación y personas allegadas a las víctimas y al propio líder religioso.
Uno de los puntos clave que influyeron en la resolución judicial fue la presunta falta de cooperación entre autoridades mexicanas y estadounidenses. Las víctimas y sus abogados señalaron que la FGR habría sido omisa en compartir información con el consulado de Estados Unidos y en activar mecanismos de colaboración internacional que permitieran acceder a pruebas fundamentales utilizadas en la condena de Naasón en California. Esta omisión, argumentaron, debilitó el caso en México y favoreció la impunidad.
Sin embargo, el juez dejó claro que, por ahora, Naasón Joaquín no tiene formalmente el carácter de imputado dentro de esta investigación en curso. La reapertura obliga a la FGR a retomar las indagatorias, pero no implica automáticamente una nueva imputación penal. Aun así, abre la puerta para que las víctimas busquen nuevamente justicia en territorio mexicano y amplíen la investigación hacia otros posibles involucrados dentro de la organización religiosa.
El caso ha tomado relevancia nacional desde que la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó públicamente que la fiscal general Ernestina Godoy impulsó la reapertura del expediente. La mandataria explicó que el cierre ocurrió durante la gestión del exfiscal Alejandro Gertz Manero y que la actual titular de la FGR se acercó a las víctimas para respaldar una nueva audiencia y revertir esa decisión.
Naasón Joaquín fue detenido en Estados Unidos en 2019 y posteriormente se declaró culpable de delitos relacionados con abuso sexual contra menores. En California recibió una sentencia de 16 años y ocho meses de prisión, aunque en algunos reportes se menciona una pena cercana a 17 años por el redondeo judicial del caso. Además, enfrenta acusaciones adicionales en Nueva York por presunto crimen organizado, tráfico sexual, conspiración para cometer abuso sexual y obstrucción de la justicia.
Desde una perspectiva jurídica y política, la reapertura del caso vuelve a colocar a La Luz del Mundo en el centro del debate público, especialmente por los presuntos vínculos políticos de algunos miembros de la organización y por la exigencia de víctimas que denuncian una red más amplia de encubrimiento y protección institucional.
Para México, este nuevo capítulo también pone bajo revisión la actuación de la FGR en investigaciones de alto perfil, así como la necesidad de fortalecer la cooperación binacional en delitos de trata, abuso sexual y crimen organizado. La resolución judicial no solo impacta al líder religioso, sino que reabre preguntas sobre la estructura de poder que rodeó durante años a esta organización.
Con una condena vigente en Estados Unidos y ahora una investigación reactivada en México, Naasón Joaquín enfrenta uno de los momentos más delicados de su trayectoria judicial. La revocación del carpetazo no cierra el caso: apenas vuelve a abrir una ruta que las víctimas buscan convertir en justicia definitiva.

