Por: Redacción El Censal |Xalapa, Veracruz | 02 de mayo de 2026
La Secretaría de Marina (Semar), a través de la Armada de México y por conducto de la Primera Región Naval, realizó dos simulacros de incidentes de alta complejidad en el Puerto de Veracruz como parte de su estrategia de fortalecimiento operativo rumbo a escenarios de mayor exigencia en seguridad marítima y portuaria, incluido el contexto previo al Mundial FIFA 2026 y la protección de instalaciones estratégicas del país. Uno de los ejercicios obligó incluso a elevar el nivel de protección portuaria a Nivel 3, el más alto dentro del protocolo aplicado ante amenazas graves.
Las maniobras se llevaron a cabo en coordinación con la Administración del Sistema Portuario Nacional (ASIPONA) Veracruz, la Capitanía de Puerto, la Unidad Naval de Protección Portuaria (UNAPROP) y la Secretaría de Seguridad Pública del Estado, con el objetivo de reforzar la interoperabilidad entre instituciones responsables de la seguridad marítima. La Semar precisó que los ejercicios fueron controlados y no representaron riesgo alguno para la población.
El primer simulacro se desarrolló bajo el supuesto de un incidente de seguridad dentro de instalaciones portuarias, donde personas armadas mantenían retenidos a civiles al interior de un inmueble. Ante este escenario, se activaron los protocolos del Sistema de Comando de Incidentes, se elevaron los niveles de protección y se estableció un mando coordinado para responder con rapidez. La Unidad Naval de Protección Portuaria implementó perímetros de seguridad, controló accesos estratégicos y ejecutó maniobras de reconocimiento, intervención táctica, empleo de tiradores selectos, rescate de personas y atención médica inicial.
Este ejercicio permitió evaluar tiempos de reacción, capacidad de despliegue y toma de decisiones en un entorno de riesgo realista. Autoridades señalaron que este tipo de simulaciones son clave para mantener operativa la respuesta institucional ante amenazas que podrían comprometer infraestructura crítica o la seguridad de usuarios y trabajadores dentro del recinto portuario.
El segundo simulacro correspondió a un escenario Químico, Biológico, Radiológico y Nuclear (QBRN), donde se simuló el arribo de un buque mercante con presunta carga radiológica y presencia de individuos armados a bordo. En este caso se activó el Comité de Seguridad del Puerto, se elevó formalmente el nivel de protección a Nivel 3 y se instaló un Puesto de Mando Móvil para coordinar las operaciones de respuesta.
Durante este ejercicio se desplegaron células especializadas QBRN, así como equipos de intervención táctica que realizaron procedimientos simulados de abordaje, liberación de rehenes, neutralización de amenazas y localización de fuentes radiológicas. Personal especializado también ejecutó tareas de identificación, contención, aseguramiento y manejo de materiales radiológicos, aplicando protocolos de seguridad para proteger tanto al personal como al entorno portuario.
La Semar destacó que ambos simulacros fueron previamente planeados, supervisados y ejecutados bajo estrictas medidas de seguridad, con el propósito de perfeccionar procedimientos operativos e identificar áreas de oportunidad para mejorar la capacidad de respuesta institucional ante situaciones reales. Estas acciones forman parte de una estrategia integral enfocada en la protección de instalaciones estratégicas y en la salvaguarda de la vida humana tanto en mar como en tierra.
El Puerto de Veracruz es uno de los recintos marítimos más importantes del país por su volumen de carga y conexión logística internacional, por lo que mantener altos estándares de seguridad resulta prioritario. Especialistas señalan que la combinación de amenazas físicas, riesgos químicos y presión operativa internacional obliga a mantener protocolos más sofisticados y personal altamente capacitado, especialmente en una etapa donde México se prepara para recibir grandes flujos turísticos y comerciales en 2026.
Con dos simulacros de alta complejidad y un protocolo que llegó hasta Nivel 3 de seguridad, la Marina refuerza el blindaje del Puerto de Veracruz y envía una señal clara sobre la preparación institucional ante amenazas críticas. La estrategia no solo busca reacción inmediata, sino prevención, coordinación y capacidad real para proteger uno de los puntos logísticos más relevantes del país.

