Teherán, Irán.— El tráfico de petroleros y buques de gas natural licuado por el estrecho de Ormuz comenzó a reactivarse después de una fuerte caída provocada por nuevas preocupaciones sobre la seguridad de la travesía en una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
De acuerdo con datos del sector marítimo, varios buques cisterna lograron cruzar la zona este lunes, en una señal de recuperación gradual luego de que Irán anunciara durante el fin de semana un nuevo cierre de la vía marítima.
Ormuz vuelve a moverse, pero con cautela
El estrecho de Ormuz es clave para el comercio mundial de energía porque conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y el océano Índico. Por esa ruta circula una parte relevante del petróleo y del gas natural licuado que abastece a mercados de Asia, Europa y otras regiones.
La reactivación del tráfico representa una señal positiva para los mercados energéticos, aunque no elimina por completo el riesgo geopolítico. Las navieras y operadores siguen atentos a posibles interrupciones, cambios de ruta o nuevos episodios de tensión militar.
Petroleros y buques de gas cruzan la zona
Entre los movimientos reportados, cuatro buques metaneros controlados por Qatar avanzaron hacia el golfo Pérsico y atravesaron el estrecho. También cruzaron dos superpetroleros con capacidad conjunta de hasta 4 millones de barriles de crudo.
Además, otros dos petroleros de menor tamaño, con una carga total cercana a 2 millones de barriles, salieron del estrecho hacia el golfo de Omán.
Aunque estas operaciones muestran una recuperación, el flujo todavía se mantiene por debajo de los niveles previos a las hostilidades. Antes de la escalada, el tránsito diario rondaba los 125 cruces, según referencias del sector marítimo.
La tensión geopolítica sigue pesando
La incertidumbre aumentó después de que el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán informara que el estrecho volvía a estar cerrado en respuesta a ataques israelíes en Líbano.
Ese anuncio provocó una reducción inmediata en el número de travesías y reactivó las preocupaciones sobre el suministro global de petróleo. Sin embargo, los datos más recientes muestran que algunos buques volvieron a transitar por la zona, lo que sugiere que el bloqueo no paralizó por completo la actividad marítima.
Más de 25 millones de barriles habrían cruzado
El director de la Compañía Nacional de Petróleo de Irán, Hamid Bovard, aseguró que desde el lunes pasado más de 25 millones de barriles de petróleo iraní atravesaron la línea de bloqueo virtual.
Por separado, el Mando Central de Estados Unidos informó que el sábado transitaron por el estrecho 55 buques mercantes con más de 17 millones de barriles de petróleo destinados a los mercados internacionales.
Estos datos muestran que, pese a la tensión, el comercio energético no se ha detenido. Sin embargo, el tránsito sigue condicionado por la percepción de riesgo, las rutas disponibles y la seguridad de los buques.
¿Por qué importa para los precios del petróleo?
Cuando el estrecho de Ormuz enfrenta amenazas de cierre, los mercados suelen reaccionar con nerviosismo porque cualquier interrupción puede afectar el suministro global de crudo y gas.
Un menor tránsito puede traducirse en mayores costos de transporte, retrasos en entregas y presiones alcistas sobre los precios de la energía. En cambio, una recuperación gradual del tráfico ayuda a moderar el temor de escasez, aunque no necesariamente elimina la volatilidad.
Riesgo controlado, pero no resuelto
La reapertura parcial del flujo marítimo alivia momentáneamente la presión sobre el mercado energético, pero la zona continúa bajo vigilancia. La posibilidad de nuevos cierres, ataques o desvíos de rutas mantiene al estrecho de Ormuz como uno de los principales focos de riesgo para el petróleo mundial.
Por ahora, la señal es mixta: los buques están volviendo a cruzar, pero el comercio energético global sigue dependiendo de una región altamente sensible a cualquier movimiento militar o diplomático.

