Nuuk, Groenlandia, 13 de enero de 2026. — El gobierno de Groenlandia anunció que intensificará sus esfuerzos para que la defensa del territorio se gestione dentro del marco de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), en coordinación con Dinamarca, ante lo que considera presiones externas que ponen en riesgo su soberanía.
La postura fue reafirmada luego de que autoridades groenlandesas reiteraran que no aceptarán “bajo ninguna circunstancia” intentos de Estados Unidos, bajo el liderazgo del presidente Donald Trump, de apoderarse del territorio, una idea que ha resurgido en el discurso político estadounidense por motivos estratégicos y de seguridad en el Ártico.
Defensa colectiva y rechazo a acciones unilaterales
El gobierno de Nuuk subrayó que la seguridad de Groenlandia debe ser abordada de manera colectiva dentro de la OTAN, y no mediante decisiones unilaterales de una sola potencia. En ese sentido, recalcó que cualquier esquema de defensa debe respetar la soberanía del territorio y su estatus dentro del Reino de Dinamarca.
Autoridades locales señalaron que el fortalecimiento del papel de la OTAN permitirá responder de forma coordinada a los crecientes desafíos geopolíticos en el Ártico, una región que ha ganado relevancia estratégica por el aumento de la actividad militar, el interés por rutas marítimas emergentes y el acceso a recursos naturales.
Respaldo europeo a Groenlandia y Dinamarca
La posición de Groenlandia ha sido respaldada por diversos países europeos miembros de la OTAN, que han expresado su apoyo a Dinamarca y han advertido que cualquier intento de presión o control territorial dentro de la alianza atentaría contra los principios de cooperación y respeto mutuo.
Por su parte, el gobierno danés ha calificado como inaceptables las insinuaciones de control extranjero sobre Groenlandia y ha insistido en que la defensa del territorio debe mantenerse dentro de los mecanismos institucionales de la OTAN, sin poner en riesgo la cohesión del bloque.
El Ártico, nuevo eje de la tensión geopolítica
La decisión de Groenlandia de reforzar su blindaje bajo la OTAN se produce en un contexto de creciente competencia geopolítica en el Ártico, donde confluyen intereses de Estados Unidos, Rusia y China. Para las autoridades groenlandesas, la vía de la alianza atlántica ofrece una garantía de seguridad sin comprometer la autodeterminación del territorio.
Con esta postura, Groenlandia busca enviar un mensaje claro: su futuro en materia de defensa pasa por la cooperación multilateral y el respeto a su soberanía, no por intentos de control externo ni negociaciones que desconozcan su estatus político.







