Ciudad de México; 9 de febrero de 2026.- La presencia del cantante Bad Bunny como artista del medio tiempo en el Super Bowl LVIII no solo marcó un hito cultural, sino que también impulsó la actividad económica de negocios locales en diversas ciudades de Estados Unidos. Taquerías, barberías, tiendas y otros pequeños comercios reportaron un aumento en la afluencia de clientes y en sus ventas durante los días previos y posteriores al evento deportivo más visto del año.
Comercios ubicados cerca de estadios, zonas de reunión de fanáticos y barrios con alta concentración de aficionados latinos aprovecharon la expectación por el Super Bowl para ofrecer promociones especiales, menús temáticos y horarios extendidos, lo que contribuyó a un incremento significativo en ingresos.
Propietarios de taquerías comentaron que muchos clientes acudieron a celebrar con platillos tradicionales antes y después del juego, mientras que barberías locales recibieron un flujo inusualmente alto de reservas, impulsado por aficionados que buscaban prepararse para el evento. Tiendas de ropa y souvenirs también registraron ventas superiores a lo habitual, especialmente en productos alusivos al juego y a Bad Bunny.
Analistas económicos destacan que eventos de gran magnitud como el Super Bowl generan externalidades positivas para las economías locales, especialmente en sectores de servicios y comercio minorista, donde la presencia de turistas y asistentes puede elevar la demanda de bienes y servicios en un corto periodo.
Aunque los beneficios no se distribuyen de manera uniforme en todos los sectores, muchos pequeños negocios coincidieron en que la visibilidad mediática del Super Bowl y la influencia cultural de figuras como Bad Bunny contribuyeron a atraer nuevos clientes y a fortalecer la economía de sus comunidades en torno al gran evento deportivo.








