Por: Redacción El Censal |Cabo Cañaveral, Florida| 27 de febrero 2026
La Administración Nacional de Aeronáutica y del Espacio (NASA) anunció este viernes una reestructuración significativa de su programa Artemis, con la que ahora planea realizar dos misiones con astronautas a la Luna en 2028. Esta decisión marca un cambio de enfoque en comparación con los planes originales y refuerza el compromiso estadounidense con la exploración lunar a largo plazo, después de décadas sin pisar la superficie del satélite natural.
Durante una conferencia de prensa en Cabo Cañaveral, Florida, el administrador de la NASA, Jared Isaacman, explicó que la agencia espacial ha modificado la arquitectura de sus vuelos tripulados, ante retrasos técnicos y con el objetivo de aumentar la frecuencia de lanzamientos, reducir los riesgos y avanzar de manera escalonada hacia el regreso humano a la superficie lunar.
Dos misiones para lograr el próximo alunizaje
Según lo anunciado, el plan revisado contempla que:
Artemis III, que originalmente estaba programada como la primera misión tripulada en aterrizar en la Luna, será ahora una misión de prueba en órbita terrestre baja en 2027, destinada a evaluar tecnologías clave como el acoplamiento entre la nave Orion y módulos de aterrizaje de empresas privadas como SpaceX y Blue Origin.
Las misiones Artemis IV y Artemis V, programadas para 2028, buscarán alunizar astronautas en el satélite, con la Artemis IV a inicios del año y la Artemis V hacia finales del mismo año, ampliando así la presencia humana en la Luna.
Este cambio de rumbo responde a desafíos técnicos, incluidos retrasos en la misión Artemis II, prevista para enviar cuatro astronautas en una travesía alrededor de la Luna en 2026, y las decisiones de priorizar seguridad y eficiencia en cada fase de las misiones humanas.
El programa Artemis y su nueva hoja de ruta
El programa Artemis ha sido el proyecto insignia de la NASA para devolver a los humanos a la Luna por primera vez desde la misión Apollo 17 en 1972 y establecer una presencia sostenible que sirva de base para futuras exploraciones a Marte y más allá.
En lugar de centrarse en una sola misión de alunizaje, la agencia optará ahora por una estrategia con múltiples objetivos escalados, donde cada misión contribuye al desarrollo de capacidades técnicas, logísticas y de cooperación con socios comerciales e internacionales.
Implicaciones de la estrategia revisada
Este enfoque busca acelerar el ritmo de exploración lunar, reduciendo el intervalo entre misiones de años a apenas unos meses, lo que podría traducirse en mayor aprendizaje tecnológico, mejores pruebas de seguridad y una puntuación más constante de logros espaciales. Además, la incorporación de dos misiones con aterrizaje previsto en 2028 podría aumentar el interés público y científico por el regreso a la Luna.
Los cambios también reflejan una tendencia creciente de la NASA a colaborar con la industria privada, impulsando la participación de empresas aeroespaciales en sistemas de aterrizaje y soporte técnico, lo cual no solo diversifica el ecosistema espacial, sino que fortalece capacidades tecnológicas y económicas en el sector.
Perspectivas futuras
Con los ajustes anunciados, la NASA se prepara para ejecutar una nueva era de exploración lunar en la que las misiones Artemis IV y V serán cruciales para consolidar una presencia humana más duradera fuera de la Tierra. Mientras tanto, la misión Artemis II, programada para 2026, sigue siendo un paso esencial al poner a la tripulación más cerca de la Luna que cualquier ser humano desde hace más de medio siglo.






