Por: Redacción El Censal |Pánuco, Veracruz| 18 de marzo 2026
La presidenta Claudia Sheinbaum encabezó en el norte de Veracruz la conmemoración del 88 aniversario de la Expropiación Petrolera, uno de los hechos más emblemáticos en la historia económica del país, en un evento que también sirvió para reafirmar la estrategia energética de su gobierno basada en el fortalecimiento de empresas del Estado.
Durante la ceremonia, realizada en la zona de Pánuco, la mandataria destacó la relevancia histórica del decreto impulsado por Lázaro Cárdenas del Río en 1938, mediante el cual el Estado mexicano tomó control de la industria petrolera tras un conflicto con compañías extranjeras. Este hecho marcó un punto de inflexión al consolidar la soberanía sobre los recursos energéticos del país.
En el marco del evento, también se presentó una nueva plataforma petrolera desarrollada por Petróleos Mexicanos (Pemex), proyecto iniciado en la administración anterior y que forma parte de los esfuerzos para incrementar la producción nacional de hidrocarburos.
Sheinbaum subrayó que la política energética actual busca recuperar el papel central del Estado en sectores estratégicos como el petróleo y la electricidad, reforzando a Pemex como eje del desarrollo económico nacional. Esta visión se alinea con reformas recientes que priorizan a las empresas públicas frente a la participación privada en el sector energético.
La elección de Veracruz como sede no es casual. El estado ha sido históricamente uno de los principales polos petroleros del país, con actividad clave en exploración, producción y logística energética. Municipios del norte veracruzano, como Pánuco y Pueblo Viejo, mantienen una fuerte relación con la industria petrolera, lo que refuerza su relevancia en este tipo de conmemoraciones.
El acto también ocurre en un contexto complejo para el sector energético nacional. Pemex continúa enfrentando retos financieros importantes, mientras el gobierno busca aumentar la producción, reducir la dependencia energética del exterior y fortalecer la soberanía energética.
En este sentido, la conmemoración del 18 de marzo no solo tuvo un carácter simbólico, sino también político y económico. El mensaje central apunta a consolidar un modelo energético donde el Estado mantenga el control de los recursos estratégicos, al tiempo que se impulsan nuevos proyectos de infraestructura.
Para Veracruz, este tipo de eventos también tiene implicaciones económicas. La reactivación de proyectos petroleros y la inversión en infraestructura energética pueden traducirse en generación de empleo, dinamismo regional y oportunidades para proveedores locales, en una entidad donde el sector energético sigue siendo un motor clave de desarrollo.
A 88 años de la expropiación, el gobierno federal retoma el discurso de soberanía energética como eje central de su estrategia, en medio de un entorno global marcado por la volatilidad en los mercados energéticos y la transición hacia fuentes más limpias.

