Por: Redacción El Censal|Kabul, Afganistán| 12 de abril de 2026
El impacto de un prolongado temporal de lluvias en Afganistán ha dejado una crisis humanitaria de gran magnitud, con 179 personas fallecidas, 238 heridas y nueve desaparecidas, de acuerdo con el más reciente informe de la Autoridad Nacional de Gestión de Desastres (ANDMA).
Las lluvias, que comenzaron a finales de marzo, han provocado inundaciones y deslizamientos de tierra en distintas regiones del país, afectando de manera crítica a 8,987 familias en al menos 13 provincias. Equipos de emergencia continúan desplegados en las zonas más afectadas, aunque las condiciones climáticas y los daños a la infraestructura dificultan las labores de rescate y asistencia.
Tan solo en las últimas 48 horas, las autoridades reportaron un saldo adicional de 22 personas fallecidas y nueve heridas, lo que refleja la intensidad y persistencia del fenómeno meteorológico.
El daño material es considerable. Según el reporte oficial, 1,277 viviendas han sido destruidas, mientras que otras 5,770 presentan afectaciones, dejando a miles de personas sin condiciones adecuadas de resguardo. A esto se suma la devastación de 378 kilómetros de vialidades, lo que complica el acceso a comunidades rurales y retrasa la llegada de ayuda humanitaria.
El sector agrícola también ha sido severamente golpeado. Las inundaciones han provocado la pérdida de 3,730 hectáreas de cultivo, así como la destrucción de 4,300 árboles y la muerte de al menos un centenar de cabezas de ganado, afectando directamente los medios de subsistencia de numerosas familias.
La magnitud de la emergencia ha encendido las alertas entre organismos internacionales, que ya movilizan recursos para apoyar a las comunidades afectadas. Sin embargo, la combinación de factores como la geografía accidentada, la limitada infraestructura y la intensidad de las lluvias complica la respuesta en varias regiones del país.
Las autoridades mantienen la alerta ante la posibilidad de nuevas precipitaciones, mientras continúan los esfuerzos de rescate, evaluación de daños y atención a la población damnificada en una de las crisis climáticas más severas registradas recientemente en Afganistán.

