Ciudad de México; 06 de febrero de 2026.- El Banco de México (Banxico) decidió mantener la tasa de interés de referencia en 7.0 %, al tiempo que ajustó al alza sus pronósticos de inflación, en un contexto de presiones de precios más persistentes de lo previsto. Con esta decisión, el banco central hace una pausa en el ciclo de recortes iniciado en años previos y refuerza su postura de cautela monetaria.
De acuerdo con el análisis del instituto central, la inflación general y subyacente continúan mostrando resistencia a la baja, lo que llevó a retrasar la convergencia a la meta del 3 %, ahora prevista hasta la primera mitad de 2027, y no en 2026 como se estimaba anteriormente.
Banxico reconoció que, aunque la inflación ha moderado su ritmo frente a los máximos observados en años recientes, los riesgos siguen inclinados al alza. Entre los factores que presionan los precios destacan el comportamiento de los servicios, algunos ajustes salariales y la volatilidad en el entorno externo, particularmente en mercados energéticos y financieros.
La Junta de Gobierno subrayó que mantener una postura monetaria restrictiva es necesario para evitar el desanclaje de las expectativas de inflación, incluso si ello implica un menor margen para estimular la actividad económica en el corto plazo. Analistas coinciden en que esta decisión reduce la probabilidad de nuevos recortes en los próximos meses.
El anuncio tiene implicaciones directas para el crédito, el consumo y la inversión, ya que las tasas elevadas encarecen el financiamiento para hogares y empresas. No obstante, Banxico reiteró que su mandato prioritario es preservar el poder adquisitivo de la moneda, aun cuando el crecimiento económico se mantenga moderado.
La institución adelantó que seguirá evaluando la evolución de la inflación, la actividad económica y los choques externos antes de modificar nuevamente la tasa de referencia, dejando claro que cualquier ajuste dependerá estrictamente del comportamiento de los precios y las expectativas inflacionarias.







