Ciudad de México, 30 de enero de 2026 —
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) destinó casi un billón de pesos a Petróleos Mexicanos (Pemex) durante 2025 como parte de una estrategia para fortalecer la liquidez de la empresa productiva del Estado, cubrir vencimientos de deuda y saldar adeudos con proveedores.
De acuerdo con información oficial, los apoyos incluyeron transferencias presupuestarias, operaciones financieras y mecanismos de refinanciamiento, con el objetivo de estabilizar las finanzas de la petrolera y mejorar su perfil de vencimientos en el corto y mediano plazo.
Entre los recursos canalizados se encuentran 131 mil millones de pesos en aportaciones directas, así como 254 mil millones de pesos utilizados para la recompra de deuda, lo que permitió reducir presiones financieras inmediatas. A ello se sumó la emisión de notas precapitalizadas por 11,300 millones de dólares, equivalentes a poco más de 220 mil millones de pesos, destinadas a mejorar la posición patrimonial de la empresa.
La Secretaría de Hacienda explicó que estas operaciones no representan un deterioro neto de las finanzas públicas consolidadas, ya que el gasto federal se refleja simultáneamente como ingreso para Pemex, sin alterar el balance global del sector público.
Como resultado de esta estrategia, la deuda financiera de Pemex se redujo en 10,200 millones de dólares durante 2025, y en 23,400 millones de dólares desde finales de 2018, de acuerdo con datos oficiales presentados por la dependencia.
Adicionalmente, el gobierno federal llevó a cabo refinanciamientos por más de 1 billón de pesos en el mercado interno, así como operaciones por 6,100 millones de dólares en mercados internacionales, con el propósito de alargar plazos, reducir riesgos de liquidez y mejorar el calendario de pagos de la empresa.
Hacienda destacó que estas acciones contribuyeron a mejorar la percepción crediticia de Pemex ante agencias calificadoras, las cuales mantienen actualmente una perspectiva estable, aunque la petrolera continúa enfrentando retos estructurales relacionados con su nivel de endeudamiento y su capacidad operativa.
El pago a proveedores también forma parte central de esta estrategia, luego de que los adeudos acumulados afectaran a empresas contratistas y a diversas cadenas productivas, especialmente en regiones con alta dependencia de la actividad petrolera.
Si bien el apoyo gubernamental ha permitido aliviar presiones financieras inmediatas, analistas advierten que la sostenibilidad de Pemex dependerá de mejoras estructurales en eficiencia, producción y rentabilidad, más allá del respaldo fiscal recurrente.







