Ciudad de México, 18 de agosto de 2025 – Un nuevo chatbot de inteligencia artificial creado por el desarrollador mexicano ART Michel ha desatado indignación y debate en redes sociales por su marcada inclinación política a favor de la “Cuarta Transformación” (4T). A pesar de haber sido concebido como una parodia, las respuestas del sistema generaron polémica por su tono explícitamente partidista.
El chatbot, llamado “IA del Bienestar”, ha sido protagonista de numerosas capturas virales compartidas por usuarios en redes. En una de ellas, al preguntarle sobre el diputado Gerardo Fernández Noroña, la inteligencia respondió:
“¡Ese valiente defensor de la 4T, el paladín de la justicia social y la lucha contra los zopilotes conservadores! Todo lo que hace es en nombre del pueblo sabio que decidió un nuevo rumbo para México.”
En otra instancia, al ser cuestionado si el legislador Sergio Gutiérrez Luna era corrupto, el chatbot calificó dichas acusaciones como un “montaje de la oposición” y defendió fervientemente su honorabilidad.
Aunque el desarrollador aclaró en redes que se trata de una parodia, muchas voces han expresado preocupación sobre cómo este tipo de IA “burlona” podría contribuir a la desinformación y reforzar sesgos ideológicos sin que los usuarios lo adviertan.
El caso de la “IA del Bienestar” revive las discusiones en torno a la responsabilidad de los desarrolladores y plataformas de inteligencia artificial. Modelos como ChatGPT, Gemini, Claude y Grok de Elon Musk ya habían enfrentado críticas por emitir respuestas sesgadas, ofensivas o incluso discriminatorias, lo que genera preguntas sobre los límites éticos del humor y la sátira tecnológica.
Reflexión
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Política e IA: En un entorno donde las herramientas digitales moldean cada vez más la percepción pública, la IA puede convertirse en una voz poderosa —y peligrosa— si carece de mecanismos de equilibrio y transparencia.
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Entretenimiento vs. responsabilidad: Aunque la sátira tiene un valor cultural, cuando una IA se presenta como chatbot útil, puede cruzar la delgada línea entre humor y propaganda.
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Regulación pendiente: Casos como éste evidencian la necesidad urgente de marcos claros para la creación y difusión de inteligencias artificiales en entornos donde confluyen política y tecnología.