Este avance se da en un contexto de crecimiento sostenido de la inversión extranjera en el país. Tan solo en 2025, México alcanzó un récord histórico de 40,871 millones de dólares en inversión extranjera directa, consolidando cinco años consecutivos al alza y reafirmando su papel estratégico en el fenómeno de relocalización de cadenas productivas, conocido como nearshoring.
En este escenario, Veracruz se posiciona como uno de los principales beneficiarios de esta tendencia. De acuerdo con datos de la Secretaría de Economía, el estado ocupa el segundo lugar nacional en anuncios de inversión, con una expectativa de 856 millones de dólares, lo que representa cerca del 6% del total nacional.
El crecimiento de Veracruz como destino de inversión está sustentado en sus ventajas logísticas y productivas. La entidad cuenta con una red estratégica de puertos, aeropuertos y vías de comunicación que la convierten en un nodo clave para el comercio nacional e internacional, facilitando el establecimiento de empresas en sectores como manufactura, agroindustria, energía y servicios.
Además, los proyectos de inversión anunciados en el estado tienen el potencial de generar más de 2,800 empleos directos, fortaleciendo el mercado laboral y dinamizando la economía regional.
Especialistas coinciden en que el ascenso de México en el ranking de Kearney responde a factores como su cercanía con Estados Unidos, la integración comercial a través del T-MEC y la creciente demanda de relocalización industrial, elementos que favorecen particularmente a estados con vocación logística como Veracruz.
Así, el avance del país en el escenario global no solo refleja confianza internacional, sino que también se traduce en oportunidades concretas para regiones estratégicas. En el caso de Veracruz, la llegada de nuevas inversiones consolida su papel como uno de los motores económicos del sureste mexicano y un punto clave en la nueva geografía de la inversión mundial.