Por: Redacción El Censal | Xalapa, Veracruz | 29 de Enero 2026
En una jornada histórica para los mercados de materias primas, el oro superó los 5 500 dólares por onza, impulsado por las apuestas de los inversionistas de que la próxima presidencia de la Reserva Federal de EE. UU. será más moderada en su política monetaria. El activo ha ido escalando por la incertidumbre económica global, las tensiones geopolíticas y la búsqueda de refugio ante la volatilidad de los mercados financieros.
Este fenómeno, aunque global, tiene implicaciones directas en economías productoras de metales, como México. En 2024, la producción nacional de oro alcanzó alrededor de 130 000 kilogramos, marcando un crecimiento respecto a años previos y consolidando al país como uno de los principales productores de oro del mundo.
Veracruz y el potencial aurífero
Veracruz, aunque no figura entre los principales estados productores de oro en México —como Sonora o Zacatecas— posee un potencial mineral significativo, especialmente en el distrito minero de Las Minas y zonas contiguas como Tatatila.
El proyecto Las Minas, ubicado en la sierra central del estado, es una de las principales apuestas exploratorias auríferas. Estudios geológicos han identificado recursos minerales considerables en este distrito, con estimaciones iniciales que sugerían decenas de miles de onzas de oro equivalente —incluyendo zonas como El Dorado y Santa Cruz— aunque estas cifras cambian conforme se avanza en perforaciones y estudios técnicos.
Más recientemente, en 2025 la empresa Mexican Gold Mining consolidó su presencia en Veracruz mediante la adquisición del proyecto Tatatila, ampliando su portafolio territorial contiguo al distrito Las Minas. Esta expansión de 3 824 hectáreas no solo refuerza la infraestructura de exploración, sino que puede reducir los costos de operación y facilitar futuras fases de desarrollo minero en la región.
Conectando el precio y la producción
El alza del precio del oro no solo beneficia teóricamente a los proyectos en etapa exploratoria, sino que puede traducirse en mayores incentivos de inversión para completar estudios de viabilidad y avanzar hacia fases de preparación y producción. Con un metal que ha duplicado su valor en pocos años, proyectos que antes resultaban marginales podrían volverse rentables.
Obstáculos por enfrentar
Pese al potencial, Veracruz enfrenta retos estructurales. La información oficial disponible en bases de datos públicas sobre producción estatal de oro es limitada, en parte porque el estado no es actualmente uno de los grandes productores a nivel nacional. Además, la transición de exploración a producción requiere inversiones millonarias, permisos ambientales y acuerdos con comunidades locales que históricamente han sido sensibles a la actividad minera.
¿Una oportunidad regional?
Con el oro en niveles récord, Veracruz podría aprovechar esta coyuntura para atraer inversión minera responsable y fortalecer su presencia en el mapa aurífero de México. Esto exige políticas claras, transparencia en concesiones y también estrategias para garantizar beneficios económicos y ambientales a las comunidades locales.
En resumen, el impulso global del oro no solo es una señal para los mercados financieros: también es un potencial catalizador para proyectos mineros veracruzanos que han permanecido en etapas exploratorias, siempre y cuando se combine con políticas públicas que favorezcan la inversión responsable y el desarrollo sostenible.







