Nueva York, 2 de enero de 2026.
El histórico relevo en la dirección de Berkshire Hathaway comenzó con cautela en los mercados. En su primer día de cotización sin Warren Buffett al frente, las acciones del conglomerado registraron una caída de 1.4%, extendiendo las pérdidas acumuladas a cerca de 3% en el último mes.
El ajuste bursátil se produce en medio de la transición de liderazgo hacia Greg Abel, quien asume el reto de mantener la estrategia de largo plazo que convirtió a Berkshire en uno de los grupos empresariales más influyentes del mundo. Aunque la sucesión había sido anunciada y preparada con antelación, el mercado reaccionó con cautela ante la ausencia del inversionista más emblemático del value investing.
Durante 2025, el desempeño de Berkshire fue inferior al de los principales índices bursátiles estadounidenses, lo que aumentó la sensibilidad de los inversionistas ante el cambio de liderazgo. A pesar de ello, la compañía mantiene una sólida diversificación, con negocios clave en seguros, transporte ferroviario, energía y consumo, además de participaciones estratégicas en grandes corporativos financieros y tecnológicos.
Analistas señalan que la reacción negativa responde más a un factor psicológico y simbólico que a un deterioro en los fundamentos financieros de la empresa. En el corto plazo, la atención del mercado estará puesta en la capacidad del nuevo equipo directivo para preservar la disciplina de inversión y la generación de valor que caracterizó la era Buffett.
La evolución de las acciones en las próximas semanas será clave para medir la confianza de los inversionistas en esta nueva etapa de Berkshire Hathaway, en un entorno global marcado por tasas de interés elevadas y mayor volatilidad financiera.







