Washington / Estados Unidos; 23 de enero de 2026.— Después de seis años de intensas disputas legales y regulatorias, la plataforma de videos cortos TikTok ha cerrado un acuerdo que le permite seguir operando en el mercado estadounidense, ahora bajo una estructura con propiedad mayoritaria de inversores de Estados Unidos y socios internacionales, cumpliendo con los requisitos de las autoridades locales.
El conflicto con el gobierno de Estados Unidos llevó al centro de una disputa entre Washington y ByteDance, la matriz china de TikTok, por preocupaciones de seguridad nacional y protección de datos de los usuarios estadounidenses. La decisión de formar una nueva entidad estadounidense cierra un capítulo de incertidumbre y evita la prohibición proyectada en la legislación federal aprobada en 2024.
Nueva estructura corporativa y reparto de control
La plataforma anunció la creación de TikTok USDS Joint Venture LLC, una empresa conjunta que operará la app en Estados Unidos con sede y control local, en la que inversionistas como Oracle, Silver Lake y MGX poseen parte significativa del capital y la gestión operativa.
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Propiedad mayoritaria estadounidense: Más del 80 % del nuevo consorcio está en manos de empresas y capitales asociados a Estados Unidos y otros aliados, como la firma tecnológica Oracle, la gestora de fondos Silver Lake y el fondo soberano MGX.
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Participación residual de ByteDance: El grupo chino mantiene una participación minoritaria de 19.9 %, el máximo permitido por el acuerdo con las autoridades estadounidenses.
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Control de datos y algoritmos: Oracle será responsable de alojar en su infraestructura estadounidense los datos de los usuarios y de asegurar que el algoritmo de recomendación sea entrenado exclusivamente con datos locales, en cumplimiento de las exigencias de privacidad y seguridad.
Este modelo de operación pretende mitigar las preocupaciones sobre posibles influencias extranjeras y satisface la legislación que exigía la desvinculación de aplicaciones controladas por “adversarios extranjeros” bajo la normativa conocida como Protecting Americans from Foreign Adversary Controlled Applications Act.
Un pulso prolongado con implicaciones políticas y tecnológicas
El origen de esta disputa se remonta a 2019, cuando agencias gubernamentales y legisladores empezaron a limitar el uso de TikTok en dispositivos federales por temor a que datos de usuarios pudieran ser accedidos por el Estado chino, una acusación que TikTok y ByteDance han negado repetidamente.
En 2024, el Congreso aprobó una ley que obligaba a la venta de las operaciones estadounidenses o enfrentarse a una prohibición total en tiendas de aplicaciones y dispositivos en el país. La Corte Suprema estadounidense confirmó la constitucionalidad de esa legislación, poniéndole fecha límite al proceso de desvinculación.
El presidente Donald Trump respaldó el acuerdo alcanzado y destacó en su red social que había “salvado a TikTok”, calificándolo como una victoria para la seguridad nacional y para la continuidad de una plataforma utilizada por cientos de millones de estadounidenses, especialmente jóvenes.
¿Qué cambia (y qué no) para usuarios y creadores?
Para los más de 200 millones de usuarios en Estados Unidos y los millones de creadores y negocios que dependen de TikTok como herramienta de marketing y generación de ingresos, la experiencia de uso no presentará cambios visibles en cuanto a contenidos o interfaz.
Sin embargo, en el nivel corporativo y de seguridad, las decisiones clave sobre datos, algoritmos y moderación de contenidos pasarán por el control de la nueva entidad estadounidense, lo que representa un cambio significativo en el modelo de operación.
Expertos señalan que, aunque la app seguirá funcionando igual para los usuarios, el control de infraestructura crítica y protocolos de seguridad responde a exigencias regulatorias y políticas cada vez más comunes en mercados tecnológicamente estratégicos.
Impacto económico y futuro del mercado digital en EE. UU.
El acuerdo no solo despeja la sombra de una prohibición que podía haber afectado a numerosos negocios y campañas publicitarias, sino que también representa una significativa operación financiera y de propiedad intelectual en el competitivo mercado de redes sociales.
La nueva empresa conjunta gestionará operaciones comerciales relevantes dentro de Estados Unidos, como publicidad, comercio electrónico y marketing digital, sectores que en conjunto representan miles de millones de dólares en ingresos y actividad económica.
Aunque persisten algunos cuestionamientos políticos —incluidas solicitudes de investigaciones al Congreso por la falta de transparencia detallada del acuerdo—, la jugada corporativa de TikTok marca un precedente en la forma en que plataformas tecnológicas globales negocian exigencias regulatorias y preocupaciones de seguridad entre potencias económicas.
¿Un modelo para futuras disputas tecnológicas?
La transformación de TikTok podría convertirse en un modelo replicable para otras compañías globales enfrentadas a tensiones geopolíticas y requisitos regulatorios estrictos, donde la creación de entidades locales con propiedad mayoritaria nacional funcione como salida a crisis similares sin sacrificar mercados valuados en cifras multimillonarias.
La resolución de la larga disputa entre TikTok y Estados Unidos no solo garantiza la supervivencia de la aplicación en un mercado clave, sino que también redefine la relación entre seguridad, comercio digital y soberanía tecnológica en un mundo cada vez más interconectado.







