Veracruz, Ver. — La economía de Veracruz de Ignacio de la Llave enfrenta un año clave en 2026, con cifras oficiales que muestran tanto resiliencia como desafíos estructurales en los sectores productivos, el empleo y el comercio exterior, de acuerdo con información de organismos nacionales e internacionales.
El estado aporta alrededor del 4.3 % del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, lo que lo posiciona entre las economías más relevantes del país. En materia de comercio exterior, las ventas internacionales de Veracruz alcanzaron aproximadamente 121 millones de dólares en noviembre de 2025, con un superávit comercial cercano a 61.8 millones de dólares, lo que refleja un dinamismo exportador sostenido, particularmente en sectores estratégicos.
En el mercado laboral, la población económicamente activa supera los 3.4 millones de personas, con un salario promedio mensual de 5,440 pesos, aunque persiste la presión sobre el empleo formal. Al cierre de 2025, el PIB estatal registró un crecimiento de 3.1 %, impulsado principalmente por el sector secundario, donde destacan actividades como la construcción y la minería.
En cuanto a precios, Veracruz cerró 2025 con una inflación mensual controlada de 3.49 %, lo que contribuyó a una mayor estabilidad del poder adquisitivo en comparación con otras entidades del país.
No obstante, el panorama no está exento de tensiones. El empleo formal ha mostrado señales de desgaste, ya que datos oficiales indican una reducción aproximada de 210 mil puestos ocupados entre 2024 y 2025, siendo las mujeres uno de los grupos más afectados por esta contracción.
A nivel nacional, la economía mexicana evitó una recesión en 2025, con un crecimiento de 0.7 % del PIB, apoyado principalmente por exportaciones récord. Para 2026, las proyecciones apuntan a un crecimiento de entre 0.9 % y 1.2 %, condicionado por la evolución de la inversión privada y la relación comercial con Estados Unidos.
Para Veracruz, este contexto implica oportunidades y retos claros. El superávit comercial confirma que la entidad no solo produce, sino que logra colocar bienes en mercados externos, lo que favorece a la agroindustria, la manufactura y la logística portuaria. En materia laboral, aunque persiste la pérdida de empleos, el aumento de las remuneraciones formales por encima del promedio nacional sugiere una mejora en la calidad del empleo para ciertos segmentos. Además, el crecimiento del PIB estatal por encima de la media nacional en algunos trimestres recientes refuerza su papel como motor económico regional, aunque con desafíos persistentes en manufactura y servicios.
De cara a 2026, especialistas coinciden en que para mantener el impulso será clave fortalecer los corredores logísticos, particularmente el Puerto de Veracruz, aprovechar la cercanía con Estados Unidos para atraer inversión productiva y promover políticas económicas locales que aceleren la formalización laboral y la diversificación productiva del estado.







