Por: Redacción El Censal | Ciudad de México, México | 02 de junio de 2026
Millones de usuarios de telefonía móvil en México enfrentan una fecha clave: el próximo 30 de junio de 2026 concluye el plazo para vincular las líneas celulares con la CURP o el RFC, un trámite que forma parte del nuevo esquema nacional de identificación de usuarios impulsado por las autoridades de telecomunicaciones. De acuerdo con información oficial, quienes no completen el registro podrían enfrentar la suspensión de su línea telefónica a partir del 1 de julio, lo que impactaría el funcionamiento de diversas aplicaciones y servicios digitales utilizados diariamente por la población.
La medida busca reducir el anonimato en las comunicaciones móviles y fortalecer el combate a delitos como la extorsión telefónica, el fraude y otras actividades ilícitas realizadas mediante números sin identificar. Para ello, todas las líneas de telefonía móvil, tanto de prepago como de pospago, deben estar asociadas a una persona física mediante la CURP o a una persona moral mediante el RFC.
Aunque la suspensión de la línea no implica la eliminación inmediata de aplicaciones instaladas en los dispositivos, sí puede afectar de manera significativa su funcionamiento. Entre las plataformas que podrían presentar problemas se encuentran WhatsApp y Telegram, debido a que muchas de sus funciones de seguridad y recuperación de cuentas dependen del número telefónico y de la recepción de mensajes SMS para procesos de verificación.
La afectación también alcanzaría aplicaciones bancarias que utilizan códigos de autenticación enviados por mensaje de texto para validar transferencias, pagos o accesos a cuentas. De igual forma, herramientas gubernamentales como Llave MX, SAT Móvil, IMSS Digital y otras plataformas de servicios públicos podrían dejar de operar correctamente si el usuario pierde el acceso a su línea telefónica activa.
Las aplicaciones de transporte y movilidad también podrían verse impactadas. Servicios como Uber o DiDi suelen requerir validaciones mediante SMS o llamadas telefónicas para recuperar cuentas, actualizar dispositivos o confirmar la identidad del usuario. Sin una línea activa, algunos procesos de autenticación podrían quedar limitados o suspendidos.
Datos difundidos por organismos reguladores indican que el avance del registro todavía se encuentra por debajo de las expectativas. A finales de abril apenas poco más del 20 por ciento de las líneas móviles del país habían sido vinculadas con una identidad, pese a que México cuenta con más de 148 millones de números activos. Las autoridades han reiterado que, hasta ahora, no existe una prórroga oficial para ampliar el plazo.
El proceso de registro puede realizarse de forma presencial o digital a través de los operadores de telefonía móvil. Las compañías solicitan información básica como nombre, CURP y número telefónico para completar la vinculación correspondiente. Autoridades han señalado que no se contempla la recolección de datos biométricos como requisito general para el trámite.
Sin embargo, la medida también ha generado debate entre especialistas y organizaciones de derechos digitales, quienes han expresado preocupaciones relacionadas con la protección de datos personales y la efectividad de este tipo de registros para combatir la delincuencia. Algunos expertos recuerdan experiencias previas de padrones telefónicos en México que enfrentaron cuestionamientos por vulnerabilidades de seguridad y manejo de información sensible.
Mientras se acerca la fecha límite, millones de usuarios aún tienen la oportunidad de completar el trámite y mantener activos sus servicios de telefonía móvil. Con el vencimiento programado para el 30 de junio, las autoridades insisten en que la vinculación de las líneas es obligatoria y que su incumplimiento podría derivar en la suspensión de llamadas, mensajes de texto, datos móviles y, en consecuencia, de múltiples aplicaciones que hoy forman parte esencial de la vida cotidiana de los mexicanos.

