Ciudad de México.— Los aranceles de Estados Unidos se convirtieron en un freno para que México captara más inversiones extranjeras, de acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe.
Aunque el país logró atraer 43,221 millones de dólares de Inversión Extranjera Directa en 2025, la Cepal advirtió que la incertidumbre comercial redujo el apetito de los inversionistas por anunciar nuevos proyectos en territorio mexicano.
México se mantuvo como una de las economías más atractivas de América Latina, sólo detrás de Brasil; sin embargo, el problema no está únicamente en cuánto capital llegó, sino en qué tipo de inversión entró al país.
Aranceles generan cautela entre inversionistas
La Cepal señaló que la nueva política comercial de Estados Unidos, marcada por el uso de aranceles como herramienta de presión económica, provocó mayor cautela entre empresas internacionales.
Para México, el impacto es especialmente relevante porque su economía está altamente integrada al mercado estadounidense. Cuando hay dudas sobre el acceso a ese mercado, las empresas frenan o posponen decisiones de inversión.
Esto afecta directamente al nearshoring, una de las grandes oportunidades económicas del país, ya que muchas compañías analizan relocalizar operaciones cerca de Estados Unidos, pero necesitan certidumbre comercial para hacerlo.
México recibe inversión, pero poca es nueva
Uno de los puntos más importantes del diagnóstico de la Cepal es que la IED en México sigue dependiendo principalmente de empresas que ya operan en el país.
La reinversión de utilidades representó 64% de la inversión extranjera directa, mientras que los nuevos aportes de capital sólo significaron 17% del total.
Esto quiere decir que muchas compañías ya instaladas en México siguen apostando por el país, pero la llegada de nuevos proyectos todavía avanza con lentitud.
En términos simples: México conserva inversión, pero no está captando todo el capital nuevo que podría atraer en medio del reacomodo global de cadenas productivas.
Plan México, clave para recuperar atractivo
La Cepal consideró que el Plan México puede ser una herramienta relevante para atraer más capital extranjero, siempre que logre articularse con una política industrial más efectiva.
El objetivo del gobierno federal es elevar la inversión productiva y convertir a México en una de las principales economías del mundo. No obstante, la meta todavía luce lejana.
De acuerdo con cifras recientes, la relación inversión/PIB se ubicó en 21.2% al primer trimestre de 2026, por debajo del objetivo de 25% planteado dentro de la estrategia económica.
¿Por qué importa para la economía mexicana?
La inversión extranjera directa es clave porque puede generar empleos, aumentar la producción, transferir tecnología y fortalecer sectores estratégicos como manufactura avanzada, automotriz, electrónica, logística y energía.
Sin embargo, cuando el capital extranjero se concentra en reinversión y no en nuevos proyectos, el impacto económico puede ser más limitado.
Para México, el reto no es sólo seguir recibiendo inversión, sino convertir el nearshoring en nuevas plantas, empleos mejor pagados y cadenas de proveeduría nacional.
Incertidumbre comercial, el principal obstáculo
La advertencia de la Cepal llega en un momento clave para México, Estados Unidos y Canadá, debido a la revisión del T-MEC y al creciente uso de medidas proteccionistas en la economía estadounidense.
Si la incertidumbre arancelaria se mantiene, México podría perder parte de la ventaja que tiene por su ubicación geográfica, su red de tratados comerciales y su cercanía con el mayor mercado del mundo.
La oportunidad sigue abierta, pero la Cepal advierte que para aprovecharla se necesita mayor certidumbre, infraestructura, energía suficiente, seguridad jurídica y una política industrial capaz de convertir anuncios en inversión real.
En otras palabras, México sigue siendo atractivo para el capital extranjero, pero los aranceles de Estados Unidos le están restando velocidad a una oportunidad que podría ser histórica.

