Por: Redacción El Censal | Franja de Gaza| 29 de septiembre de 2026
Las nuevas imágenes satelitales disponibles en Google Maps muestran la magnitud de la destrucción en distintas zonas de la Franja de Gaza después de casi tres años de conflicto entre Israel y Hamás, con barrios enteros donde ahora predominan edificios destruidos, terrenos despejados y grandes extensiones de escombros.
Las imágenes actualizadas permiten comparar el territorio con registros anteriores y muestran daños particularmente visibles en zonas como Rafah, Ciudad de Gaza, Beit Hanoun y Jabalia. En Tal al-Sultan, en Rafah, áreas que anteriormente estaban densamente pobladas aparecen prácticamente arrasadas.
El impacto que muestran las imágenes coincide con evaluaciones de organismos internacionales. Un reporte de Naciones Unidas señala que más de 350 mil viviendas han sido destruidas o dañadas y alrededor de 1.9 millones de personas han sido desplazadas, en muchos casos en repetidas ocasiones. Además, cerca de dos terceras partes de Gaza permanecen inaccesibles o sujetas a fuertes restricciones de acceso.
La situación también representa un desafío para la reconstrucción. Naciones Unidas estima que existen 68.1 millones de toneladas de escombros, algunos contaminados con aguas residuales, materiales peligrosos y posibles restos de artefactos explosivos, mientras que los sistemas de agua, saneamiento y salud continúan gravemente afectados.
La Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) reportó además que 94 por ciento de la población de Gaza requiere asistencia urgente relacionada con vivienda y necesidades básicas, mientras 65 por ciento de los hogares continúa viviendo en tiendas de campaña o refugios improvisados.
Las imágenes satelitales se han convertido así en una de las herramientas que permiten dimensionar visualmente los efectos del conflicto, particularmente ante las dificultades para documentar directamente la situación en algunas zonas de Gaza. Los registros no sustituyen las evaluaciones humanitarias en campo, pero permiten observar la transformación física de ciudades y comunidades afectadas.

