Ciudad de México; 05 de febrero de 2026. — Marcelo Ebrard, titular de la Secretaría de Economía, informó que México cuenta actualmente con un portafolio de inversiones por 406 mil 800 millones de dólares, integrado por proyectos de capital privado y extranjero en distintas fases de planeación y ejecución en el país.
Durante la Primera Reunión Nacional de Promoción de Inversiones, el funcionario señaló que este volumen de capital refleja un nivel elevado de confianza de inversionistas nacionales e internacionales, incluso en un entorno global caracterizado por desaceleración económica y ajustes monetarios.
Ebrard destacó que este portafolio de inversión ha contribuido a la generación de más de 1.6 millones de empleos, posicionando a la inversión productiva como uno de los principales motores del crecimiento económico y del fortalecimiento del mercado laboral nacional.
Los proyectos se concentran en sectores estratégicos como automotriz, electrodomésticos, textiles, muebles, aluminio, vidrio, papel y calzado, los cuales forman parte del impulso a la producción nacional bajo la marca Hecho en México, con el objetivo de fortalecer las cadenas de valor internas y aumentar el contenido nacional de la producción.
Asimismo, el secretario subrayó que la política de atracción de inversiones contempla una coordinación activa con gobiernos estatales para identificar ventajas regionales, infraestructura disponible y condiciones logísticas, buscando una distribución más equilibrada de los flujos de capital en todo el territorio.
Análisis económico: ¿qué representa el portafolio de 406 mil 800 mdd?
Desde una perspectiva comparativa, el monto anunciado equivale a casi el 24 % del Producto Interno Bruto (PIB) de México, considerando una economía cercana a los 1.7 billones de dólares. Esta proporción dimensiona la magnitud del portafolio como un activo estratégico de mediano plazo para la economía nacional.
En contraste, la Inversión Extranjera Directa (IED) anual que recibe México suele ubicarse entre 35 y 40 mil millones de dólares, lo que implica que el portafolio actual representa más de diez años de flujos de IED, aunque no todos los proyectos se materializarán en el corto plazo.
En términos de empleo, los 1.6 millones de puestos asociados a este portafolio superan, por ejemplo, el total de empleos formales creados en algunos años completos de expansión económica, lo que refuerza su relevancia para la estabilidad del mercado laboral.
No obstante, el impacto final dependerá de la velocidad de ejecución, la certidumbre regulatoria, la disponibilidad de infraestructura y energía, así como de la capacidad de los estados para absorber inversión productiva. En ese sentido, el reto económico no es solo atraer capital, sino convertir el portafolio en inversión efectiva, con efectos sostenidos en crecimiento, productividad y desarrollo regional.







