Sheinbaum plantea “Plan B” para recortar gastos de legisladores y gobiernos locales; prevén ahorro de hasta 4 mil mdp

0
58

Por: Redacción El Censal | Xalapa, Veracruz | 12 de marzo 2026

Tras el rechazo de su reforma electoral en la Cámara de Diputados, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum anunció un “Plan B” legislativo que busca reducir el gasto político en congresos, ayuntamientos y otras instancias de gobierno, con un ahorro estimado de hasta 4 mil millones de pesos anuales que podrían redirigirse a programas sociales.

La propuesta surge luego de que el proyecto de reforma constitucional impulsado por el Ejecutivo federal no alcanzara la mayoría calificada necesaria en la Cámara de Diputados, lo que representó el primer revés legislativo relevante para la administración de Sheinbaum desde que asumió la presidencia en 2024.

Recorte a privilegios y gasto político

De acuerdo con el planteamiento adelantado por el gobierno federal, el nuevo plan busca limitar los costos del aparato político, especialmente en los niveles local y municipal. Entre los cambios propuestos se encuentran recortes en los gastos de diputados locales, regidores y consejeros, así como ajustes al financiamiento y funcionamiento de instituciones políticas.

El objetivo central es disminuir lo que el gobierno considera “privilegios políticos” y redirigir recursos públicos hacia áreas prioritarias como programas sociales o desarrollo público. Según estimaciones difundidas por el propio Ejecutivo, estas medidas podrían generar ahorros cercanos a 4 mil millones de pesos al año.

La mandataria ha insistido en que la política de austeridad es un eje central de su administración y que los recursos públicos deben priorizar el bienestar social. En ese sentido, el “Plan B” pretende rescatar la esencia de la reforma electoral original: reducir el costo de la política y del sistema electoral en México.

Contexto: derrota de la reforma electoral

El anuncio del nuevo paquete de medidas ocurre después de que la Cámara de Diputados desechara la reforma electoral impulsada por el Ejecutivo federal al no alcanzar la mayoría calificada requerida para modificar la Constitución.

La votación evidenció fracturas dentro de la propia coalición gobernante, ya que legisladores del Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y del Partido del Trabajo (PT) votaron en contra de la iniciativa, lo que impidió reunir los votos necesarios para su aprobación.

La propuesta original buscaba, entre otras cosas, reducir el costo de las elecciones hasta en 25%, modificar la representación legislativa y disminuir recursos destinados a los partidos políticos y autoridades electorales.

Nuevas reformas y consultas ciudadanas

Además del recorte al gasto político, el “Plan B” también contempla abrir la posibilidad de realizar consultas populares sobre temas electorales, incluyendo la eventual reducción del financiamiento público a partidos políticos.

Otra de las propuestas sería adelantar el proceso de revocación de mandato presidencial a 2027, como parte de un paquete de reformas constitucionales que el gobierno federal buscaría negociar con el Congreso.

Debate político y perspectivas

El anuncio del nuevo plan ha reactivado el debate sobre la austeridad en el sistema político mexicano y el papel de las instituciones electorales. Mientras el gobierno defiende la necesidad de reducir costos y privilegios, sectores de oposición y analistas advierten que algunas modificaciones podrían afectar el equilibrio político o la representación de minorías.

En los próximos meses, el Ejecutivo federal y su bancada en el Congreso deberán negociar con aliados y partidos de oposición para lograr consensos que permitan avanzar con las reformas propuestas.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí