Por: Redacción El Censal | TEHERÁN, IRÁN | 12 de marzo 2026
La tensión en Medio Oriente se intensificó tras una nueva ofensiva de Irán contra objetivos estratégicos en el Golfo Pérsico, incluidos barcos comerciales, el Aeropuerto Internacional de Dubái y diversas instalaciones petroleras, lo que ha generado alarma en los mercados energéticos y en la economía mundial.
Los ataques forman parte de la escalada militar en la región tras los bombardeos realizados por Estados Unidos e Israel contra territorio iraní, en un conflicto que ya amenaza con afectar las rutas marítimas del petróleo y el comercio internacional.
Ataques a barcos y aeropuertos en el Golfo
De acuerdo con reportes internacionales, Irán lanzó ataques contra embarcaciones comerciales en el Golfo Pérsico, así como drones o proyectiles dirigidos hacia el Aeropuerto Internacional de Dubái, uno de los más transitados del mundo.
En algunos incidentes se reportaron explosiones cercanas al aeropuerto y daños menores, lo que obligó a activar protocolos de emergencia y provocó interrupciones en operaciones aéreas.
Al mismo tiempo, varios buques mercantes fueron alcanzados o dañados en zonas cercanas al estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio global de hidrocarburos.
Infraestructura petrolera bajo amenaza
La ofensiva también ha incluido ataques contra instalaciones petroleras y refinerías en países del Golfo, lo que aumenta el riesgo de una crisis energética internacional.
El estrecho de Ormuz, por donde circula aproximadamente 20% del petróleo mundial, se ha convertido en un punto crítico del conflicto. La interrupción del tránsito marítimo o los ataques a petroleros podrían provocar un fuerte impacto en el suministro energético global.
De hecho, en las últimas semanas se han registrado incendios en petroleros y daños en embarcaciones, lo que ha llevado a algunos países y empresas energéticas a modificar rutas de transporte o suspender temporalmente operaciones.
Impacto en los mercados y riesgo para la economía mundial
Los ataques han generado volatilidad en los precios internacionales del petróleo, que en algunos momentos han superado los 100 dólares por barril debido al temor de que el conflicto afecte el suministro global.
Analistas advierten que una escalada prolongada podría provocar:
aumento en los precios de la energía
encarecimiento del transporte y la logística mundial
presiones inflacionarias en diversas economías
incertidumbre en los mercados financieros
El conflicto también ha reducido el tráfico marítimo en la región y ha obligado a varias empresas a replantear rutas comerciales para evitar las zonas de mayor riesgo.
Un conflicto con implicaciones geopolíticas
La guerra en Medio Oriente ya no solo se limita a enfrentamientos militares directos, sino que también se libra en el terreno económico y energético. El control de rutas estratégicas como el estrecho de Ormuz y la estabilidad de la producción petrolera son factores clave que pueden redefinir el equilibrio geopolítico global.
Mientras continúan los ataques y las represalias entre las potencias involucradas, expertos advierten que la crisis podría extender sus efectos a la economía global, afectando desde el precio del combustible hasta el comercio internacional.

