Por: Redacción El Censal |Ciudad de México, Mexico | 28 de abril de 2026
La industria minera mexicana mantiene su peso como uno de los motores económicos más relevantes del país, impulsada por la producción de plata, oro, cobre, zinc y otros metales estratégicos. De acuerdo con el ranking de las 500 empresas más importantes de México elaborado por Expansión, 10 compañías concentran ingresos conjuntos superiores a 517 mil millones de pesos, una cifra que refleja la magnitud del negocio extractivo y el dominio de grandes grupos empresariales encabezados por magnates como Carlos Slim, Germán Larrea y Alejandro Baillères, además de gigantes de Canadá y Estados Unidos.
En la cima del listado aparece Americas Mining Corporation, brazo minero vinculado al imperio de Germán Larrea, con ingresos por 227 mil 231.3 millones de pesos. Esta firma agrupa operaciones clave como Southern Copper Corporation, además de actividades en México, Perú, Estados Unidos y España, consolidando a Larrea como el llamado “rey del cobre” y uno de los empresarios más poderosos del país. Su influencia se extiende no solo a la minería, sino también a infraestructura, transporte y ahora al sector energético, tras su reciente alianza con BlackRock para fortalecer la generación eléctrica en México.
En segundo nivel destacan Industrias Peñoles y Fresnillo plc, ligadas al Grupo Bal de la familia Baillères, con fuerte presencia en la producción de plata y oro. Peñoles se mantiene como una de las principales productoras de metales preciosos del continente, mientras que Fresnillo continúa como uno de los referentes globales en extracción de plata primaria. Ambas empresas han sido pilares históricos del sector minero mexicano y representan una parte sustancial del capital nacional dentro de esta industria.
Carlos Slim también figura en esta radiografía minera a través de Minera Frisco, una compañía enfocada en oro, plata, cobre, plomo y zinc. Aunque su peso no alcanza las dimensiones del grupo de Larrea, mantiene presencia relevante en el mercado y refuerza la diversificación de negocios del empresario más rico de México, cuyo imperio tradicionalmente ha estado ligado a telecomunicaciones, construcción e infraestructura.
El ranking también evidencia la fuerte participación extranjera en la minería nacional. Empresas de origen canadiense y estadounidense como Newmont, Agnico Eagle, Pan American Silver y otras firmas internacionales conservan una presencia estratégica en estados como Sonora, Zacatecas, Chihuahua, Guerrero y Durango, donde operan algunos de los yacimientos más importantes del país. Esta participación confirma que la minería mexicana sigue siendo un sector atractivo para la inversión internacional por su riqueza geológica y capacidad exportadora.
Además del volumen de ingresos, el sector minero genera miles de empleos directos e indirectos y representa una fuente importante de divisas para México. Sin embargo, también enfrenta desafíos crecientes relacionados con regulación ambiental, conflictos sociales por concesiones, uso de agua y exigencias de sostenibilidad, factores que están redefiniendo la forma en que operan estas grandes compañías.
Analistas señalan que la concentración de riqueza en pocas empresas refleja tanto la fortaleza financiera del sector como la dificultad de entrada para nuevos jugadores. La minería requiere inversiones multimillonarias, largos periodos de maduración y alta exposición a riesgos internacionales, lo que favorece a conglomerados con gran respaldo económico.
Con más de medio billón de pesos concentrados en apenas 10 empresas, la minería mexicana confirma que sigue siendo uno de los sectores más poderosos del país, donde el control del cobre, la plata y el oro continúa definiendo buena parte de la riqueza empresarial nacional.

