Por: Redacción El Censal |Ciudad de México, México | 28 de abril de 2026
La Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos retiró de su revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) el estudio encabezado por el investigador español Mariano Barbacid sobre una prometedora triple terapia contra el cáncer de páncreas, luego de detectar un conflicto de intereses relevante que no fue revelado al momento de enviar el trabajo para su publicación. La investigación había generado gran expectativa internacional al reportar la eliminación completa de tumores en 45 ratones con adenocarcinoma ductal pancreático, una de las formas más agresivas de esta enfermedad.
El trabajo, desarrollado en el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO), proponía una combinación de tres fármacos dirigidos contra KRAS, EGFR y STAT3, tres mecanismos clave en la proliferación tumoral. Según los resultados presentados a inicios de 2026, la estrategia logró una regresión significativa y duradera de los tumores sin generar toxicidades importantes ni resistencia al tratamiento en modelos experimentales, lo que fue presentado como uno de los avances más relevantes en investigación oncológica reciente.
Sin embargo, la revista PNAS decidió retractar formalmente el artículo al confirmar que Mariano Barbacid y dos coautoras del estudio, Vasiliki Liaki y Carmen Guerra, mantenían intereses financieros en la empresa Vega Oncotargets, creada precisamente para desarrollar terapias contra este tipo de cáncer. La política editorial de la publicación establece que cuando un autor tiene intereses económicos que puedan influir en la objetividad de la investigación, debe declarar esa condición y presentar el trabajo bajo un procedimiento distinto llamado “presentación directa”, algo que no ocurrió en este caso.
La Academia aclaró que la retractación no implica que los resultados científicos sean falsos, sino que responde a una falta de transparencia en el proceso editorial. De hecho, Barbacid aseguró que se trató de una “omisión formal” sin mala fe ni intención de ocultamiento, y sostuvo que la validez científica del estudio no está en duda. El investigador explicó que ya reenviaron el artículo mediante el procedimiento correcto y confía en que pueda ser publicado nuevamente tras la revisión correspondiente.
El caso ha generado un fuerte debate en la comunidad científica porque el cáncer de páncreas es uno de los tumores con peor pronóstico a nivel mundial. Su detección suele ocurrir en etapas avanzadas y la tasa de supervivencia sigue siendo una de las más bajas entre los principales tipos de cáncer. Por ello, cualquier avance terapéutico genera enorme expectativa entre pacientes, investigadores y organismos de salud.
Además, la investigación había recibido amplia difusión mediática y respaldo de organizaciones como la Fundación CRIS contra el Cáncer, que impulsó campañas de recaudación para financiar el desarrollo clínico de esta llamada “Triple Terapia”. Reportes periodísticos señalan que la movilización alcanzó varios millones de euros, lo que incrementó aún más la atención pública sobre la retractación.
Desde una perspectiva científica, este episodio reabre una discusión clave sobre la relación entre investigación académica y empresas biotecnológicas. Muchos tratamientos innovadores requieren la creación de compañías privadas para trasladar hallazgos de laboratorio hacia ensayos clínicos y pacientes reales. Sin embargo, la transparencia sobre esos vínculos resulta indispensable para evitar dudas sobre imparcialidad y credibilidad.
En México y particularmente en Veracruz, donde la incidencia de enfermedades oncológicas representa una creciente presión para los sistemas de salud pública, este tipo de avances generan alto interés. Hospitales de alta especialidad y centros oncológicos siguen enfrentando desafíos importantes en detección oportuna, acceso a tratamientos y costos de atención, por lo que cualquier innovación terapéutica internacional tiene repercusión directa en la expectativa médica y social.
Especialistas consideran que la noticia no debe interpretarse como el fracaso de una posible cura, sino como una llamada de atención sobre la ética en la investigación científica. Si los resultados logran validarse nuevamente bajo los protocolos correctos, la triple terapia podría seguir siendo una vía prometedora para futuros tratamientos contra el cáncer de páncreas.
Con 45 ratones curados en laboratorio, una terapia que despertó esperanza mundial y ahora una retractación por conflicto de intereses, el caso de Mariano Barbacid demuestra que en ciencia no solo importan los resultados, sino también la transparencia con la que se construyen. La investigación sigue viva, pero ahora deberá superar no solo la prueba médica, sino también la de la confianza pública.

