Por: Redacción El Censal |Xalapa, Veracruz | 28 de abril de 2026
México registró en marzo de 2026 el mayor número de empleos formales para ese mes en toda su historia, al alcanzar 22.7 millones de puestos afiliados al Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), consolidando además un crecimiento anual cercano a 250 mil nuevos empleos formales de marzo de 2025 a marzo de 2026. La presidenta Claudia Sheinbaum destacó que este avance refleja una recuperación sostenida del mercado laboral y una mayor estabilidad para millones de trabajadores en el país.
Durante la conferencia oficial, el director general del IMSS, Zoé Robledo, precisó que solo en marzo se sumaron 32 mil 930 nuevos puestos de trabajo, mientras que en el acumulado del primer trimestre de 2026 se generaron 207 mil 604 empleos formales, de los cuales 83.1% corresponde a plazas permanentes. Esta cifra representa uno de los mejores arranques de año en generación de empleo registrado ante el Seguro Social y fortalece el panorama económico nacional.
Además, datos de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) muestran que en marzo había 60.2 millones de personas ocupadas en México, con 422 mil personas más trabajando respecto al mismo periodo de 2025. Paralelamente, la pobreza laboral descendió a 32.3%, su nivel más bajo desde que existe registro, lo que indica una mejora no solo en cantidad de empleo, sino también en condiciones de ingreso para miles de familias mexicanas.
Para Veracruz, este escenario representa una señal positiva, especialmente en sectores estratégicos como turismo, industria portuaria, agroindustria, comercio, construcción y servicios. La entidad ha mantenido una fuerte dinámica económica impulsada por proyectos logísticos, actividad petrolera, crecimiento turístico y expansión industrial vinculada al nearshoring, factores que favorecen la contratación formal y la llegada de nuevas inversiones.
Municipios como Veracruz puerto, Boca del Río, Xalapa, Coatzacoalcos, Tuxpan, Córdoba y Orizaba concentran buena parte de esta actividad económica, donde el empleo formal se vuelve clave para fortalecer el consumo interno, la recaudación y la estabilidad financiera de las familias. La afiliación al IMSS también implica acceso a seguridad social, atención médica, créditos de vivienda y pensiones, elementos que impactan directamente en calidad de vida.
En el caso del sur del estado, el desarrollo del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec continúa generando expectativas de contratación en sectores industriales y logísticos, mientras que en la zona conurbada Veracruz-Boca del Río, el turismo y el comercio mantienen una recuperación sostenida que favorece la formalización laboral.
Desde una perspectiva económica, el crecimiento del empleo formal tiene un efecto multiplicador importante. Más trabajadores afiliados significan mayor consumo, más aportaciones fiscales, mayor acceso al crédito y mejor capacidad de inversión familiar. Esto también fortalece la productividad empresarial, ya que la estabilidad laboral suele traducirse en menor rotación y mayor especialización de la mano de obra.
Especialistas señalan que uno de los principales retos sigue siendo reducir la informalidad, que todavía representa una parte importante del mercado laboral mexicano. Sin embargo, el crecimiento de plazas permanentes es una señal positiva porque indica que no se trata solo de empleos temporales o eventuales, sino de una estructura más sólida de contratación.
En Veracruz, este avance también puede ayudar a mejorar indicadores sociales relacionados con pobreza, migración laboral y acceso a servicios básicos, particularmente en regiones donde la informalidad ha sido históricamente alta.
La apuesta federal por fortalecer el salario mínimo, ampliar derechos laborales y consolidar la seguridad social comienza a reflejarse en estos indicadores. Para el sector empresarial, esto también representa una oportunidad para consolidar talento local y fortalecer cadenas productivas regionales con mayor estabilidad.
Con 22.7 millones de empleos formales, 250 mil nuevos puestos en un año y una caída histórica en pobreza laboral, marzo de 2026 dejó una señal clara para México y para Veracruz: la formalidad laboral no solo mejora estadísticas, también impulsa desarrollo económico real y abre nuevas oportunidades para miles de familias.

