Por: Redacción El Censal |Xalapa, Veracruz| 03 de abril de 2026
El estado de Veracruz avanza en una política educativa que regulará el uso de teléfonos celulares en escuelas públicas, una medida que, lejos de ser una prohibición absoluta, busca ordenar su uso y convertirlos en herramientas pedagógicas que impulsen el aprendizaje y la convivencia escolar.
La iniciativa, impulsada en el Congreso local, contempla que el uso de dispositivos móviles quede sujeto a la decisión de los docentes, quienes podrán permitirlos en momentos específicos con fines educativos, estableciendo así un modelo flexible y adaptado a las necesidades del aula.
De acuerdo con legisladores, el objetivo central es evitar que los celulares funcionen como distractores durante las clases y, en cambio, se utilicen como apoyo académico. La propuesta se encuentra en su etapa final de dictaminación, con ajustes orientados a equilibrar el acceso a la tecnología con el rendimiento escolar.
Uno de los factores clave detrás de esta regulación es la creciente preocupación por el impacto del uso excesivo de dispositivos en estudiantes, particularmente en temas como distracción, bajo aprovechamiento académico y convivencia escolar. En este sentido, la medida también busca prevenir la difusión de contenido violento dentro de los planteles, como grabaciones de peleas que posteriormente se viralizan en redes sociales.
La estrategia de Veracruz se alinea con una tendencia nacional e internacional que apuesta por regular —más que prohibir totalmente— el uso de tecnología en las aulas. A nivel global, decenas de países han implementado restricciones parciales o esquemas controlados para mejorar la concentración y el desempeño de los estudiantes, manteniendo al mismo tiempo el acceso a herramientas digitales.
En México, el debate también ha sido impulsado por autoridades educativas, que buscan establecer límites claros al uso de celulares en horarios escolares, promoviendo al mismo tiempo la alfabetización digital y el uso responsable de la tecnología entre niñas, niños y adolescentes.
Desde una perspectiva positiva, esta política posiciona a Veracruz como un estado que busca modernizar su sistema educativo mediante un enfoque equilibrado, donde la tecnología no se elimina, sino que se integra de manera estratégica para fortalecer el aprendizaje.
Además, la medida puede generar beneficios en la dinámica escolar, al fomentar mayor atención en clase, mejorar la interacción entre estudiantes y reducir riesgos asociados al uso inadecuado de dispositivos móviles.
En este contexto, la regulación del uso de celulares en escuelas públicas de Veracruz representa un paso relevante hacia una educación más ordenada, consciente y adaptada a los desafíos de la era digital, donde el reto no es eliminar la tecnología, sino aprender a utilizarla de forma responsable y productiva.

