Por: Redacción El Censal | Ciudad de México, México | 17 de abril de 2026
Los precios internacionales del petróleo registraron una fuerte caída de hasta 13%, luego de la reapertura del estratégico Estrecho de Ormuz, un punto clave para el comercio energético global que había permanecido parcialmente bloqueado en medio de tensiones geopolíticas en Medio Oriente.
De acuerdo con reportes recientes, el crudo West Texas Intermediate (WTI) se desplomó hasta los 81.89 dólares por barril, mientras que el Brent —referencia internacional— cayó a alrededor de 86 dólares, marcando uno de los ajustes más pronunciados del año.
La reapertura del paso marítimo por parte de Irán, en el marco de un cese al fuego con Estados Unidos y sus aliados, generó una reacción inmediata en los mercados, al reducir el riesgo de interrupciones en el suministro global de petróleo. Este estrecho es crucial, ya que por él transita cerca del 20% del crudo mundial, lo que lo convierte en uno de los puntos más sensibles para la economía energética global.
La reacción del mercado fue inmediata: el barril de Brent llegó a caer hasta 13%, mientras que el WTI registró retrocesos similares, en una señal de alivio ante la normalización del tránsito marítimo en la región.
Este ajuste contrasta con lo ocurrido semanas atrás, cuando el cierre del estrecho disparó los precios del petróleo por encima de los 120 dólares por barril, ante el temor de una crisis de abastecimiento global. La reapertura, por el contrario, reduce la presión sobre la oferta y mejora las expectativas económicas a nivel internacional.
Además del petróleo, otros mercados también reaccionaron positivamente: las bolsas internacionales mostraron avances y el gas natural registró caídas, reflejando una menor percepción de riesgo energético global.
Desde una perspectiva económica, la baja en el precio del crudo podría traducirse en beneficios para países importadores como México, al reducir presiones inflacionarias en combustibles, transporte y producción. Sin embargo, también representa un desafío para ingresos petroleros en economías dependientes del hidrocarburo.
Para estados como Veracruz, donde la actividad energética tiene un peso relevante, la volatilidad en los precios internacionales del petróleo impacta tanto en la inversión como en la operación del sector, especialmente en un contexto donde la estabilidad de los mercados energéticos es clave para el crecimiento económico.
En este escenario, la reapertura del Estrecho de Ormuz no solo marca un respiro geopolítico, sino también un ajuste significativo en los mercados globales, que siguen reaccionando con rapidez ante cualquier cambio en el equilibrio energético internacional.

